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lunes, 1 de octubre de 2012



Jose Huete García
HALO
Amor,
hoy mis versos no son apasionados,
el gallo cantó como de costumbre
su alarde de macho reinante,
La Luna se asomó a mi ventana
para despedirse con un beso en mi frente,
el mar me ha susurrado al oído
las viejas historias que dibujan el horizonte.
la llama de la vela en su pausado vaivén
me ha traído el ondular de tus caderas,
como siempre.

Mas, una ráfaga de viento,
blanca y gélida como la nieve,
ha recorrido toda mi espalda
y penetrado por las rendijas de mi alma,
de repente.

Se ha silenciado el canto del gallo,
La Luna ha corrido despavorida
a refugiarse en una nube negra
con relámpagos entre sus dientes,
el mar se ha callado, displicente,
la llama de tus caderas
ha apagado al ardor de tu vientre...

De mi blanca cuartilla
ha sido borrada hasta la última letra
de esos versos de pasión irreverente,
y mis dedos atemorizados
a recorrer los lindes de tu deseo
ya no se atreven.

Quizás,
esta madrugada me ha rozado
ese halo de viento del Norte,
cuando tus labios de fresa madura.
sin vida se han quedado,
y en ellos he encontrado
la frigidez de todo lo que muere.

(José M. Huete Gacía. julio 2012)

sábado, 7 de julio de 2012







A MI MUSA
Amor,
hay quienes dicen,
que nunca seré gran poeta,
si no enaltezco mis poemas
con una métrica constante
y una rima incesante.

Mas, como alcanzar esa meta,
si cuando me miras
toda matemática se me olvida,
si cuando me acaricias,
cada latido en mi corazón
es locura desmedida,
si cuando te beso,
mis labios son desbocados corceles
que tu piel recorren.

Mi amor,
que mas da, si ni siquiera,
grande o pequeño,
alcance a ser poeta,
si la única medida que me importa
es la de tu pasión encendida
cuando hasta el infinito se desborda,
si cuando te amo,
no percibo otra música
que el gemido entrecortado
que de tu garganta brota.

¡Que mas da, mi amor,
si sé que así me amas,
rimen o no rimen mis estrofas!

(José M. Huete. Junio 2012)

domingo, 1 de julio de 2012




POEMA DE AMOR
Esta noche, amor,
tu mirada soliviantó al fuego
y se hizo hoguera.
Pecado e indulgencia
se congregaron
entre las sombras de tus pestañas
para iniciar el sacrílego
caminar del deseo.

En tus labios
una amapola se liberó
entre trigales verdes,
y llegar hasta mi boca
dejando, el trazo indeleble
de una herida roja.

Tus dedos fueron
mil mariposas,
cuando tus ansias
plenas de desvergüenza
buscaban en mi piel
el estertor de la flor
que en pétalos se deshoja.

Esta noche, mi amor,
abrimos ambas puertas,
la del infierno del dolor
en que la pasión se desglosa,
y la de tu cielo de diosa,
que entre tus piernas se anuncia
con campanadas de gloria.

Esta noche, mi amor,
con cada beso que nos dimos,
con cada caricia
con que nos sentimos,
con cada suspiro,
con cada palabra que nos dijimos…
escribimos un poema de amor
estrofa a estrofa.

(José M. Hete, Junio 2012) —

jueves, 21 de junio de 2012






LUNA
No fue culpa de la noche.
ni de su angustia,
ni de su tristeza,
ni del secreto vuelo de una mariposa,
que un sombra se desprendiera
del resto de las sombras,
haciéndose Luna,
y deslizara, traviesa,
sus cabellos sobre mi pecho.
Sus dos caras eran tus ojos,
en una…
el plateado brillo de los sueños,
en la otra…
la dura piedra donde se tritura
la áspera quietud del recuerdo,
Cada uno de sus pechos
era la erizada punta de sus extremos.
Y su vientre...
Su vientre era
el redondo círculo del Océano
donde palpita el profundo latido del Universo.

Y ame a esa Luna perversa,
que me enseño a copular con mi silencio,
a saber con certeza
que tu eres el último destello
de mi última Primavera.

¡Y te ame tanto,
Que entre las sabanas,
Como hojas secas quedaron
todos los restos de mis Otoños!
(José M. Hete, Junio 2012)

lunes, 18 de junio de 2012







MELANCOLÍA
Te regalaré la quieta mansedumbre de la palabra,
La pesarosa afonía en mi garganta atravesada.
Ese vocablo que se me queda entre suspiros en el alma.
Te regalaré las iniciales de tu nombre,
Escrita con la osadía del agua de una lágrima dolorida,
Todo la voz sumergida en la sombra de la noche,
Toda esa soledad que se parece a tu rostro de virgen
Cuando la inocencia serpentea en tu mirada,
La única estrella que brilla en la profundidad de mis nostalgia.

Te regalaré ese rayo de luna que en mis pupilas se apaga,
Ese trémulo silabeo de mis dedos cuando te recorren,
Ese recuerdo de los días amarrados al recuerdo,
La última canción del grillo solitario antes de morir en la solemnidad del alba,
El registro archivado y enciclopédico de cada uno de mis huesos.
Denudados hasta el tuétano vacío ya de sueños.

Te regalaré la frigidez de la sonrisa incrustada en mi cráneo,
La urgencia de la madreselva enraizada en la oquedad
Que tan puntual fue ahondando silencios y desamparo.

Te regalaré todo lo que me queda,
Lo que la muerte no se atrevió a robarte,
Esa huella que en la piedra se retuerce,
Buscando esa eterna grieta que devuelva
A la tierra, la penitud de su abdomen de madre,
Lo que la resurrección de los muertos…
Aun espera…

¡Que la nada que la memoria envilece
Sea parida en palabras desde esa eternidad
Que en eternidad todo lo convierte!

(José M. Hete, Junio 2012)

domingo, 13 de mayo de 2012




Jose Manuel Huete Garcia



(El 9/5/2011. Acaba de hacer un año. Se incendió mi domicilio en Madrid.
Lo perdí todo absolutamente. Solo me quedó la ropa que llevaba puesta.
Desde entonces ha sido un continuo volver a nacer.
Escribí este poema poco después, pero la mayoría no lo conoceis. Por eso
Os lo traigo otra vez)

CUANDO SE APAGAN LAS LLAMAS
¡Como crujen los huesos.
Por dentro,
Cuando un instante de fuego
Arrasa tus sueños!

Cuando el cielo y La Tierra se juntan,
Y un viento espeso de desiertos
Te arrastra desnudo hasta la sima
Del vértigo.

¡Como se muere el alma…
De repente!

¿Será en ese montón de cenizas.
Donde están los restos del niño,
Que construí castillos
Mas altos que las nubes?

¿Y la luz que iluminaba
El libro de los recuerdos.
Tiene el color de las cenizas
En un ignoto rincón del tiempo?

¿Y los aromas,
Y los sabores?
¿Y esa melodía de ritmo pausado,
Que encendía las noches
En sus caderas…
A donde se fueron?

¡Donde podrán ahora
Cobijarse las certezas!

Y tuvieron sabor a sal
De un mar seco.
Las lágrimas que tallaron
La muerte en mi mirada,
Derramando en el vacío
Torrentes de la nada.

¡Y desde entonces
Ya no supe llorar!

¡Como se muere el alma
De repente…
Cuando la mata el espanto
De ya no poder morir
Poco a poco,
Y los sueños entre las llamas
Se petrificaron!

¡Como se muere el alma,
Tan de repente,
Qué inmenso el hueco que deja
Tras trecientas noches
Sin ella!

viernes, 11 de mayo de 2012







ELUCUBRACIÓN CONSENTIDA
A un lado el incorrupto cuerpo,
Al otro la tumba vacía,
En el centro, un ciprés en perspectiva,
Pincel que objeta
La muerte preconcebida.

Errabundos trazos
Entierran junto a sus raíces
La flor de loto
Contraceptivo de la tierra,
La vida que se cierra.

Es en el segundo árbol
Donde inicia vuelo
El tordo herido,
En el primero
Ya hizo su nido.

Al horizonte sin límites
Alcanza la mirada,
Solo ojos ciegos
Auscultan la lejanía,
Las manos lentes de cercanía.

No hay último beso
Que a la tumba regrese
Queda en la piedra impresa.
Es inocente el que regresa
Una y otra vez, impío.

Espero me perdones
Este escribir letrillas
De implícita maldad,
Es tiempo absurdo
El que marchita la bondad.

(José M. Huete, Mayo 2012)

sábado, 5 de mayo de 2012






SORTILEGIO
Amor,
esta noche estaré aquí
esperándote,
desnuda el alma
y sin tirantes que la sostengan.

Entra sin llamar,
sorprende "in fraganti"
a ese sueño,
que de cintura para abajo,
tu recuerdo
me esta robando.

No hagas caso
de ese cabo de vela
tan melancólico,
ni de la cuartilla blanca
garabateada con mil trucos,
sortilegios inacabados,
y con tu mas ávida lujuria,
de tu boca,
dame de beber licor de cerezas.

(José M. Huete, Mayo/2012)

jueves, 3 de mayo de 2012





ARRULLOS DEL ALMA
Irremediable,
Que el tiempo desguace
En instantes fugaces
Ese reloj de “cu-cut”
Que marca la hora de los sueños.

Imprevisible
El rayo relampagueante
Que quiebra en cristales
L a lúcida esfera de la noche
Y hace sombrío el silencio.

Imparable,
El viento de la nostalgia
Hilvanada en vestigios de la memoria
Y llena de húmedos suspiros
Lo mas abisal de la tristeza.

Imborrable,
La dúctil textura de tu piel
Cuando mi boca la sueña
Y mis dedos la serigrafían
En el libro abierto de un poema,

Inmensurable,
La agonía del alma
Que sabe que todo esta escrito
En el dorso de su destino
Y que solo es remediable
Que la ecuación del amor
Se resuelva a destiempo.

(José M. Huete, Mayo/2012)

miércoles, 4 de abril de 2012



GOTA DE LLUVIA
¡Qué contrasentido,
Qué irreverente para la razón!

Nace dulce la lluvia
De la negra ira de los cielos,
De un vientre iracundo
La fecunda vitalidad
Que anega los campos
Donde germina la espiga,
Donde madura la vida…

¡Qué inexplicable
El dulce sabor de los frutos,
Si nace de la ira!

¡Qué irreverente irracionalidad
Que la dulzura que nutre las vides,
Se haga río para morir en el mar,
Con el áspero sabor de la sal
Incrustado en su boca!

Y así voy muriendo
Golpe a golpe,
Día a día,
En esa ira del tiempo
Que me lleva
De la miel de tus labios
A la salina oquedad del olvido.

¡Apenas soy una gota de lluvia
En el eterno circulo de la vida!

domingo, 1 de abril de 2012




VERSOS PARA EL OLVIDO
Amor,
Escúchame atentamente
Lo que tengo que decirte,
Ahora que se fueron las sombras
Y a solas te quedaste conmigo…

Sé que moriré dos veces,
Una cuando te vayas,
Y en mis labios aún ardientes
Solo crepite la hojarasca
De tantos otoños recorridos
Entre los ojales de mis dientes
Penitentes del gemido
Y el centro exacto de tu vientre.

La otra, cuando un invierno
Cualquiera, hiele esta pasión
Que palpita desde mis entrañas
Hasta la punta de mis dedos
Modelando la desnudez de tus senos
Y solo quede escarcha de mis sienes
En la memoria de tus pezones.

Y cuando la sangre de mis venas
Haya palidecido hasta ese tono tan blanco
De la cuartilla vacía de versos,
Ya se habrá cumplido
El tiempo de los sueños,
Y será la volátil sombra
De un instante empequeñecido
La única huella que quede
De un soñador empedernido.

Y si he de morir una tercera vez
A la que obliga el olvido,
Que me entierren
Bajo tres capas de tierra
Y una de cemento bien fraguado,
No pongas sobre mi tumba
Un epitafio que te recuerde
Que prefiero ser un hálito ignoto,
Que morir mil veces cada dia
Ahíto de nostalgia

martes, 28 de febrero de 2012


Jose Manuel Huete Garcia


PORQUE FUE HOMBRE
Desde ese ventanal que mira siempre
hacia un horizonte de difusa memoria
de atardeceres que ya perdieron todo rastro
de ese arco iris que marcaba
el principio y fin donde se engarzaban
los finos hilos de los recuerdos 
amortizados en el altar de un tiempo despiadado…


Asoma su rostro
demacrado por el peso 
de tanta añoranza 
de los días
que fueron sentidos
como fluir cierto
de su sangre…


El poeta loco


Creyendo
en su propio ensimismamiento 
que en ese continuo crujir de cristales rotos
en que uno a uno se fueron rompiendo sus sueños
encontrará alguna vez las palabras exactas
con las que pueda escribir en la alborada
cuanto te amó y cuanto dolor le dejaste…


Y fue hombre
y su guitarra arrancaba
notas 
de despreocupada cordura
cuando con su manos
tatuaba en el viento
el infinito deseo de tus caderas
y sentiste
en tus labios
ese grito profundo


Como un beso apasionado quiso romper
la barrera de su sentimiento
infinito
encerrado en ese aterradora jaula 
donde hasta el rugir del mar se hace humano…


Y un día bajo la lluvia
sin un adiós
tu corazón
de él se fue alejando 
y el quedó para siempre
atrapado tras a ese ventanal 
sin saber que sus ojos ciegos
ya no verán otra alborada


Cuando un amor se pierde en los abismos de lo eterno 
lo único que le queda al poeta es proclamar
que solo es racional soñar desde el silencio 
su propia locura.


Y fue hombre y ahora…
Solo es poeta
Y en la desnudez de su alma
Así te ama
Y ya no recuerda
Que amarte
Cuando fue hombre
Fue su locura verdadera 


viernes, 24 de febrero de 2012


Jose Manuel Huete Garcia


SE FUEGO
Aunque los girasoles se queden ciegos
Y asome la muerte en sus ojos negros,
Aunque se seque el mar entero
Porque el calor de tu mirada
Evapore la sal de mis lágrimas,
Aunque La Luna ya no me acaricie
Porque se apague la luz en sus pupilas de plata…


Se fuego que me consuma cada mañana,
Amanece por el costado de mi horizonte
Y abrásame hasta la más oculta de mis entrañas.


No tengas prisa, mi amor,
Tienes todo el día para caminarme,
Toda la noche para amarme,
No pares para descansar
Bajo sombras de lágrimas negras,
Y si haces una pausa
Deja que entonces sean mis labios
Los que saboreen sorbo a sorbo
Ese hierro derretido
Que sabe a miel en tu boca..


Siembra mis surcos sin miedo
Que aún quedan hojas verdes,
En la memoria de otras primaveras,
Cuida que la simiente esté pletórica de deseo,
Que las amapolas se tornan mustias
Si al trigo verde se le acaba
La húmeda pasión de la espiga
Que se tiende desinhibida
Para copular con amarillos soles.


Con la seda de tus cabellos,
Encierra mis contornos en un círculo mágico,
Llena tu mirada del brillo de las estrellas
Que no queden rincones
Donde se oculten las sombras.
Se la tea en mis noches
Y quémame en ella
Hasta que de mi pasión solo quede
El voluptuoso humo de un cigarrillo.


Aunque los girasoles se queden ciegos
Y ya solo quede la fugacidad de los sueños,
Se ese instante grabado a fuego
En cada página de mi memoria.


¡Abrásame ahora y viviré para siempre!
¡Abrásame ahora y moriré para siempre! 

sábado, 11 de febrero de 2012


Jose Manuel Huete Garcia  LOCURA
Sobreviví mil noches sin tu presencia,
Las horas sonaban huecas como tambores de hojalata,
Las palabras se difuminaban en el contorno de las cosas,
Una sombra lasciva y burlona escribía tu nombre invertido
En las paredes de mi alma.
Todo perdía su sentido,
Y los adjetivos inconclusos me inundaban de locura
Cuando te llamaba y no te hallaba.


Y moriré mil veces durante mil días
Cuando la luz me devuelva la cordura
Con todos los haces de un caleidoscopio,
Y la nitidez del vuelo de la mariposa
Vaya designando con la palabra cierta
Ese instante en que las flores alcanzan
En la mágica plenitud de los colores
El inevitable camino de su suerte
De ser pétalo herido
Por el pulcro paso de las estaciones.


Y dirán que estoy loco,
E intentarán humillarme llamándome poeta,
Porque afirmaré que es en tus caricias
Ya apagadas en tantos consumidos otoños,
Donde muero poco a poco,
Que solo sobreviviré para siempre
En ese poema nunca escrito, 
Inacabable definición de tu esencia,
Aroma que traspasa el sentimiento,
En ese suspiro del tiempo inapelable,
En esa espera eterna de la calidez de tus labios
En esa inspiración lacerante
Que en espasmos de dolor es amarte.


Y entonces,
Sobre esa tumba siempre abierta 
Que el tiempo cava a golpe de instantes,
No habrá memoria en la que enterrarte.
Porque de la locura de mi poema mas cuerdo
Dejaré escrito este epitafio:
¡Te amo y te amaré eternamente
Porque nunca cesaré de buscarte! 

domingo, 4 de diciembre de 2011

Jose Manuel Huete Garcia

Jose Manuel Huete Garcia

Vuelvo a los sueños de ayer
para escribir los versos de hoy,
y entre medias un vaso que se desborda
de quimeras y realidades.

No llenes mi copa otra vez
con ese licor que me embaucó en la nada.

Solo besaré tus labios
si a mis dedos alcanzan, 
escogí la realidad de tu piel amarga.
Poeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundador

Amor,
se que tus labios
fueron mariposas locas,
posandose de boca en boca,
que saciaste tiu sed
con vino destilado
de otras cepas...
¡Pero que me importa!
Si, sé que es ahora,
cuando enloqueces
si con mi piel te rozas.


Jose Manuel Huete Garcia
Poeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundador


Cuando las palabras callan,
y su eco traspasa mi silencio,
mi piel transpira tu presencia
y te haces sombra que se alarga
como caricia infinita del tiempo.

Y te siento tan cerca,
cómo sólo se siente la fantasía,
y se agitan los cuatro vientos
sobre mi piel, campo de espigas,
antes de la cosecha.

Poeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundadorPoeta fundador

Soy un reloj
marcando horas a destiempo,
que para evitar seguir muriendo,
gasta toda la arena de la playa
y de algún desierto.

Soy una veleta desorientada
abandonada a la furia de tu viento,
o a la brisa de tu ternura,

Soy una voz silenciada de preguntas.