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jueves, 1 de diciembre de 2011

María Elena Astorquiza,

Todo entero de María Elena Astorquiza
Te quiero todo,
te quiero todo mío,
tu boca, tu pecho,
tus brazos queridos.
El aire que respiras
y la brisa que te envuelve,
el agua que te moja,
la piel que te sostiene.
El pan que te alimenta
y el vino que bebes,
la camisa que te cubre,
los besos que me debes.
Y si te digo todo,
es porque te quiero
a ti todo entero,
no comparto tu mirada
ni tus labios entreabiertos,
ni tu risa que me encanta,
ni tus palabras calladas,
ni el calor de tu cuerpo.
Tú me das lo que te pido
y serás mi único dueño,
te quiero todo entero,
ni un poquito compartido,
ni despierto ni en tus sueños.....

María Elena Astorquiza V.
Santiago, 1 de Diciembre del 2011

♥♫ AMR DIAB - Olt eah - Beautiful Love Song♥♫

Subido por El 12/03/2009

Este post es editado por Andreea (oceanflower1)
Para un sonido estéreo y mayor claridad de imagen detener el vídeo y CLIK este enlace http://www.youtube.com/watch?v=o3rtPMRoWGM&feature=channel_page&fmt=18 Amr Diab - Olt, eah - Amor Hermoso canción y Rosas para que los invito a mi otros canales donde he puesto los diferentes géneros de Esperamos que usted tiene momentos felices viendo y escuchando! Mucho amor, Andreea
























La barca de los muertos


La barca de los muertos


Existe la creencia en algunas culturas y religiones del mundo de una barca en la que la parca o “muerte” se lleva las almas de los muertos al otro mundo. A éste navío sombrío se lo conoce como “la barca de los muertos”. Esta leyenda tiene su origen en el relato de Rene Barjavel: “La noche de los tiempos”, y se basa en la creencia de que el alma de los muertos sólo puede atravesar las puertas del inframundo en una barca.

Según el argumento de la leyenda, la barca de debe ir de playa en playa y de isla en isla, hasta el final de los tiempos, en busca de los cuerpos de los marineros para devolverlos a la tierra que los vio nacer. La leyenda dice que una especie de diablillos fuerzan a los viajeros a entrar en una barca negra, donde se convierten en fantasmas. Cuando la barca está llena, ésta parte con rapidez a una isla desconocida.

La barca se mostrará siempre por los alrededores del sitio en el cual se va a producir un siniestro. Aparece durante el atardecer y es fácil saber que se trata de ella porque viene acompañada de los gritos y gemidos de su tripulación. El relato asegura que es posible divisarla a lo lejos, pero que si intentas acercarte para observarla con mayor detalle, ésta se desvanece como si en realidad no existiera.

Algunos, aseguran que esta barca lleva solamente las almas de los muertos ahogados en el mar, y que los lleva a islas desconocidas para el hombre, que nunca nadie ha visto. Durante las tardes de verano, cuando el viento se calla y el mar está en calma, se pueden oír los gemidos de los muertos y el golpe de los remos contra el agua, así como ver brumas y sombras desplazarse sobre las aguas sin que haya nada que las proyecte. Si alguien intentara seguirla para descubrir su camino, caerá sobre él la condena de seguirla eternamente, hasta el final de los tiempos.

El campesino elocuente


El campesino elocuente


Su nombre era Khunapup y vivía en la llanura de la sal junto a su mujer y sus hijos. Gracias a que era un hombre muy constante y trabajador, la familia vivía bien. Algunas cosas solo podían conseguirlas en Heliópolis y por eso su mujer le ayudó con los preparativos del próximo viaje. Prepararon la comida y bebida que necesitaría durante el viaje y cargaron los asnos con todo eso más la mercancía que iba a utilizar para cambiar en la ciudad por lino, madera y algunos alimentos que no podía conseguir en el oasis.

Khunapup comenzó su viaje, debía atravesar el desierto y el camino sería muy duro.

Llegó a unas tierras administradas por Rensi, representante del faraón, y al cuidado deDehutinekht, cuyas tierras se encontraban a un lado del estrecho camino y al otro estaba el río.

Dehutinekht, viendo acercarse al campesino con sus asnos cargados, mandó poner en el camino una sábana de lino como parte de un plan para robarle. Cuando Khunapup llegó hasta él,Dehutinekht le advirtió que no debía pasar por encima de la sábana de su propiedad y tampoco por los lados, ya que estaban su casa y el río. Mientras discutían unos de los asnos pisando la tela comenzó a comer cebada de sus tierras y de esta forma le ofreció la excusa perfecta para robar al campesino, solicitando quedarse con todos los bienes por el perjuicio causado por el asno.
Pasó diez días lamentándose y quejándose pero Dehutinekht no le hizo el menor caso, así queKhunapup, viendo que en fuerza física el contrario ganaría, decidió dirigirse a Heliópolis a ver aRensi y contarle lo ocurrido para que sus asnos le fueran devueltos y el ladrón castigado.

Rensi escuchó atento sus explicaciones y quedó tan sorprendido por su forma de hablar y expresarse, que decidió ponerlo en conocimiento del rey que se aburría bastante en palacio. Para los dos, la solución al caso era fácil, pero el rey quiso saber más de la elocuencia del campesino y mandó a Rensi citarle cada mes para exponer su caso y tomar nota de todas sus palabras para así matar el aburrimiento.

Fue así como Khunapup pasó meses acudiendo a Rensi, cada vez con menos paciencia pero más elocuencia, no se repetía en sus argumentos y cada vez estaba más enfadado, porque aunque el rey se había encargado de que a su familia en el oasis no le faltase de nada, a él lo ignoraba.

Al fin, tras su última visita en la que incluso acusaba y amenazaba al rey, éste no tuvo más remedio, después de tanto tiempo, que dar una solución justa al campesino.

Todos sus bienes, los del ladrón y el propio ladrón convertido en esclavo, le fueron entregados aKhunapup, para hacer justicia y recompensar su elocuencia y paciencia.


http://www.egipto.com/cuentos/03.html

- “El hombre odia a quien le hace sentir su propia inferioridad”. (Philip Dormer Chesterfield)


de Susana Visca,

https://www.facebook.com/susana.visca

LIBERTAD EN CADENA...DE NO CUENTOS...........AMIGOS TODOS
de Susana Visca,
( Rafael R. Valcárcel )
Cuando se investiga una realidad tan deplorable como la esclavitud, se corre el riesgo de odiar. Otras veces, víctimas de una desgracia mayor, llegamos a comprender las causas, y no importa si lo aprobamos o no; con comprenderlo, hemos aceptado que somos capaces de subyugar a un congénere, más débil por cierto. Pero, al mismo tiempo, somos complejos y debemos seguir y seguir escarbando en el cementerio porque, casi sin excepción, encontramos personas que nos inspiran. Entre 1835 y 1861, Sussan Howard, latifundista de Carolina del Sur, ayudó a que 37.328 negros comprasen su libertad.

Su hacienda no destacaba por su extensión ni por la fertilidad de su tierra. Tenía 80 hectáreas y costaba igual cantidad de sudor hacerlas producir. Además, de cara a la sociedad, Sussan Howard era propietaria de 254 esclavos. De puertas adentro, su organización llegó a contar con 37.583 miembros.

Cuando heredó la hacienda, no supo qué hacer con ella. Howard era una abolicionista de espíritu —con la boca cerrada—. Pidió consejo. Le recomendaron vender. Con ese dinero podía establecerse cómodamente en Washington y expresar sus opiniones entre otras mujeres que compartían sus ideas. Decir lo que uno piensa resulta siempre tentador. No obstante, hizo caso a sus razonamientos mudos. Conservó sus tierras y sus principios.

No tomó decisiones precipitadas. Había conocido blancos de todas las calañas y los negros no tenían por qué no ser tan diversos por dentro. Se dedicó a conocerlos personalmente e investigó sobre la cultura de las tribus de las que provenían. Una vez que se sintió preparada, vendió a los que podían poner en peligro el objetivo común. Le produjo un gran pesar, pero no flaqueó. Esperó un tiempo prudencial antes de despedir a los capataces y al administrador. Ese mismo día,  habló con las tres personas (Boja, Manarí y Tuncuo) en las que se apoyaría hasta su muerte. Después, convocó al resto de esclavos y les explicó su plan.

Manarí y otros 10 fueron enviados a Francia. Allí, dependiendo de sus capacidades y habilidades, estudiaron en la escuela y luego en la universidad o, directamente, aprendieron un oficio artesanal. Una vez que empezaban a trabajar, como hombres libres, contribuían con una cuota variable a la ‘organización’. Manarí enviaba parte de ese dinero a Miss Howard y, con lo que quedaba, en un comienzo, pagaba los alquileres donde vivían. Cuando llegaron a ser cientos o miles, lo invertía en comprar viviendas y emprender negocios.

Para mantener aguda la memoria, cada quien conservaba sus grilletes en una bolsa de algodón.

Con el dinero que llegaba a Carolina del Sur, compraban esclavos de otras haciendas. De preferencia, parientes. Éstos entraban a remplazar el trabajo de aquellos que eran enviados a Francia a continuar con el ciclo.

Al poco tiempo, Miss Howard instauró una escuela interna y un taller de oficios. Los maestros eran compañeros que habían regresado de Francia. De esa manera, la cadena deliberalización se agilizó. Ya no necesitaban ir a estudiar previamente. Iban preparados para trabajar.

En 1861, al desatarse la guerra de secesión, un grupo de sureños exaltados que sospechaban de las acciones abolicionistas de Howard, quemaron su casa y la colgaron. Los 254 negros que la intentaron defender —entre los que estaban Boja y Tuncuo—  murieron con ella.

Respetando los deseos previos de Sussan Howard, sus restos fueron arrojados al mar en medio de la travesía entre América y Europa. Lo que ella no imaginó fue el tamaño de su ataúd. Era descomunal. Se hundió con el peso de los grilletes de todas las personas que había ayudado a liberar.
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por Rafael R. Valcárcel





Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los
circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me
llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enrome bestia hacia
despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su
actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba
sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a
una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un
minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y
aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal
capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad,
arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces?
¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los
grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por
el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se
escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está
amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna
respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la
estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se
habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte
para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca
parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño
recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el
elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su
esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que
se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y
al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal
aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y
poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO
PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia
que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a
cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba
su fuerza otra vez...
Jorge Bucay

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Miguel Rubio

Miguel Rubio
LO SIENTO


Lo siento,lo siento de verdad.
Quisiera cantar loas de eternos amores,
carpintear en madera,escaleras de lunas.
Sacar a pasear versos pintados de Libertad,
vagabundas romanzas de trobadores
o sinfonías de naturaleza mágica y generosa.

Plasmar gregias y serias elegías fúnebres
declamar en tinta,requiems a legendarios héroes.
o escribir en sabio lo que ríen los cómicos bufones

Pero hoy no puedo.Estoy roto y asqueado.
Vengo del calabozo de los sueños presos.
Me duele hasta el mover los labios,
el ruido mismo del silencio me duele.
Hoy digo dolor y digo hermano.

Me persigue un cuervo con cara de madre.
El paternal reproche de un ataud solitario.
¡Como buitres! ¡Como buitres!
Me resuena en el cerebro un aviso agónico
repetido una y otra vez como un eco rayado.

Hoy estoy demasiado triste para describir tristeza
ni para creer en designios venturosos.
No veo ningún motivo digno de esperanza.

Hoy el Mundo es un cenagal aprensivo
donde no se quieren revolcar ni los cerdos.

En esta noche impía,por tener ni tengo ganas
en devolver el beso a una estrella enamorada.
En La Luna con su media sonrisa,
solo veo una guadaña.

Hoy soy mal compañero,mi conversación
solo sería un monólogo de penas y desgracias.
Me siento portador de sombras negras
y solo espero la luz gris de la madrugada.
¡Que larga se hace la enlutada noche,
cuando tu pecho es una pura y abierta llaga!

Hoy solo huelo el hedor putrefacto de la sangre,
tengo su miseria atravesada en la garganta.

Hoy siento lo que dijo un gran poeta
“Por doler me duele hasta el aliento”
Para mí esta noche,no es un verso,es mucho más que palabras.


Miguel Rubio DAR 2011
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oblivion tango

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Raquel Norma Smerkin Roitman



Hay que amar mucho... de Raquel Norma Smerkin Roitman


Hay que amar mucho,
para liberar al que amamos,
para dejarlo partir
hacia su propia felicidad,
dejarlo que elija su destino,
en el que nos puede incluir
o apartarnos de su camino...
Eso es amar,
arriesgar perderlo todo
por amor,
dejar liberados los sentimientos
de su corazón,
sin ejercer presión...
Hay que amar mucho,
para entender que el otro
no está siempre bajo
nuestros pies,
que a veces se levanta su voz,
para decir lo que siente,
para expresar sus deseos,
y aceptar no ser lo primero...
Hay que amar mucho, mucho,
para no guardar rencor
cuando no son saciados
nuestros anhelos,
y quedamos expuestos
al supuesto abandono
de la pasión...
Hay que amar y amar de verdad
para entrar y salir del amado,
con honestidad,
sin especular en su alma,
sin querer ganar batallas,
tan solo, aspirar a la paz
que da el amor en libertad...
El amor es poder volar
con la suavidad de un ave,
atravesar los cielos,
irse muy lejos,
y luego regresar,
con las alas al viento,
buscando el nido de origen,
del que partió nuestro vuelo...
Hay que amar mucho...
para dejar volar y volar
sabiendo que llegará el regreso...
Autoría: Raquel Norma Smerkin  Roitman
30.11.2011
Todos los derechos reservados
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clubecaiubi.ning.com

Oblivion-Astor piazzolla-RNE

Subido por

de Hector Gil De Lamadrid,


GOTAS DE CONSUELO

GOTAS  DE  CONSUELO


Me cayeron gotas finas.
Consuelos del alto cielo.
Por el final de mis anhelos.
Humectando mis espinas.


Mientras los seres normales.
Corrían por los caminos.
Como si fueran mortales.
Las gotas de mi desanimo.


Siente mi piel la fría caricia.
De esas agujas en mis poros.
¡Viento y agua, si tu brisa!
¡Me diera el consuelo que añoro!


Al menos ahora puedo llorar.
Disfrazado de húmedo aguacero.
Que ya no te volveré a amar.
Pues en tu vida no estoy primero.


Mi rostro anegado en llanto.
No causará vergüenza ajena.
Pensarán que de llover tanto.
Es agua y no zumo de pena.


Cuando por fin me guarezca.
Me seque y entre en calor.
Espero mi dolor desaparezca.
Con la toalla de un nuevo amor.


Derechos Reservados Héctor Gil De Lamadrid Orlando
Prohibida la reproducción total o parcial,
por cualquier medio, sin la autorización del autor.

Advierto a los administradores de FACEBOOK que no cedo mis derechos de autor. No acepto esos términos y condiciones. Ustedes están en la libertad de aplicarme el reglamento y tomar acción al respecto, pero les advierto contra el uso de este material sin mi consentimiento, conforme al Tratado de Suiza sobre derechos de autor.

Jose Manuel Huete Garcia

Jose Manuel Huete Garcia

LA PARTE Y EL TODO
Amor,
Cuando en tus ojos atardece
Y en ellos aparecen esos glaucos interrogantes,
Que me penetran por las pupilas
Y como anzuelos en la médula se me clavan…
Sé que en tu garganta
Las palabras se hacen espinas,
Y no te atreves a preguntarme
Si hay alguna parte de mí que no te ama.

Y entonces,
Yo quisiera arrancar toda esa maleza
De lo nunca dicho
Por inoportuno,
De lo entredicho
Por un corazón inmaduro…
Todo eso que oculta el camino ancho
De mis de mis sentimientos.
Y decirte…
Que no hay parte de mi alma que no te ame,
Que esa, que es del viento,
Es la que más te pertenece,
Porque en ella siempre te hallo.

Eres la melodía de la brisa entre las ramas
En su pentagrama de verde primavera,
El solemne “réquiem” de las flores en invierno.
Eres el aroma a sal de la ola,
Cuando se quiebra en la playa.
Eres el sabor del vino dulce
Que aún dora las vides.
Eres el cabello de La Luna,
Cuando ilumina mis sombras
Y gozosa me acaricia.
Eres el bálsamo,
Cuando en ese remolino que me arrastra,
El dolor y el espanto
Amputan de un tajo
La plenitud de mis sentidos.

Amor,
No hay entrega sin espera,
Ni parte sin el todo,
Ni camino que no vuelva
Allí donde comienza.
 

Flor Maria Meneses Correa

Flor Maria Meneses Correa

LA VIDA NO SE MIDE...

La vida no se mide tanteando puntos (como en un juego).
La vida no se mide por el número de amigos que tienes.
Ni por como te aceptan los otros.
No se mide según los planes que tienes para el fin de semana ni por si te quedas en casa solo.

No se mide según con quien sales, con quien solías salir ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.
No se mide por la persona que has besado.
No se mide por el sexo.
No se mide por la fama de tu familia ni por el dinero que tiene tu familia.
Ni por la marca de coche que manejas.
Ni por la escuela a que asistes.
No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres.
Ni por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos ni por el tipo de música que te gusta.

No importa si tienes el pelo rubio, rojo, negro o castaño.
O si tu tez es demasiado blanca o demasiado morena.
No se mide por las notas que recibes, ni por lo inteligente que eres, ni por lo inteligente que los otros piensan que eres, ni por lo inteligente que dicen los exámenes estandarizados que eres.
No se mide por las organizaciones sociales de que eres socio ni por lo bueno que eres en "tu" deporte.
No se mide por la manera en que te representas en una hoja de papel ni por quien te acepta a través del "tu escrito".
La vida simplemente no es nada de eso.

Pero la vida si se mide según quien amas y según quien dañas.
Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.
Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma.
Se trata de lo que dices y lo que quieres decir, sea dañoso o beneficioso. Se trata de murmurar y de contribuir a los pequeños chismes. Se trata de los juicios que formulas y por que los formulas. Y a quien se los comentas. Se trata de a quien no le haces caso o ignoras... adrede y a pleno propósito.

Se trata del odio que llevas adentro, de como lo cultivas y de como lo riegas.
Pero por la mayor parte se trata de si usas la vida tuya para tocar o envenenar el corazón de otros, de una manera que habría sido imposible que se ocurriese por otra manera.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros...y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

Un abrazo para tì : Flor Marìa.
 

Iliana Nieves De Jesús

Las Cosas Que Nunca Dije - los poemas de Iliana Nieves De Jesús

Pintura: Leaning lovers por Julia Watkins


PETICIONES


Enciéndeme con la mirada
desnúdame con la vista
mientras mi cuerpo se alista
para una intensa jornada.

Con tu singular destreza
sedúceme con tu boca
la paciencia será poca
y pronto seré tu presa.

Atrápame con tu piel
con las redes de tus manos
recorre montes y llanos
tal cual tren que va en su riel.

Conquístame con tu labia
y con tu sensual oratoria
termina la moratoria
que la naturaleza es sabia.

Incéndiame con tu fuego
envuélveme con tu pasión
te entrego mi corazón
hazme el amor, te lo ruego.


© Iliana Nieves De Jesús 2011
Queda prohibida la reproducción parcial o total
sin la autorización previa de la autora

Pintura: Leaning lovers por Julia Watkins