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sábado, 17 de julio de 2010

" SEXO " Todos invitados a leer y comentar " gracias, de Leo Mia Martine

En silencio y decoro me arrodillo para suplicar perdón ante mis sucios pensamientos
“Invoco perdón” pero creo que no me siento arrepentida
“He pecado” me repito sin evitar sentir de nuevo la emoción recorrer cada rincón de mi cuerpo
De nuevo repito “he pecado” ahora no por las pieles que mojaron las sabanas con sudor sin límites escondidos,
Ahora mi arrepentimiento era por no sentirme arrepentida,
!!Lo siento!! mis rodillas son más débiles de lo que me imaginaba, me piden a gritos me levante,
dejar mis cicatrices para otro día
Por fin hago caso a esta continua insistencia, me levanto y me marcho
“Todos me miran” sienten el olor impregnado en mi cuerpo, el olor a uñas clavadas sin sangrar pero dejando una sensación de dolor querido.
Aun camino de prisa “no huyo del reloj” huyo del miedo a querer repetir mi Azaña
La gente continua mirándome, mi cabello guarda residuos de olor a hojas secas
Olor a madera agria, olor a rosas en agua de colonia,
Disfrazando solo los delitos que envolvieron mis mañanas, “Sonrió y continuo mi paso” me envuelvo entre mis brazos,
Sintiendo de nuevo ese deseo infinito "que me hace suspirar dejándome sin aliento" cierro los ojos por el peligro de perder el control, dejando a un lado aquel arrepentimiento pasado,
Enterrándolo para siempre o tal vez hasta mañana.
Mis pasos cambian de dirección inmediatamente “sin darme cuenta llegue al lugar equivocado” “pero al único deseado con intensidad completa”
Ahí estas, morboso desde tus pies hasta tus delicadas orejas, pidiéndome te muerda como salvaje,
Miro tu piel sudando como llamándome para mojarme contigo ¡!!No puedo!!! Cierro de nuevo los ojos,
No puedo qué? Me interrogo, no puedo regresar atrás o no puedo escaparme de este brutal deseo.
Pronto sin siquiera moverme ya estoy adentro de tu vida misma, sujetada por las cadenas mal intencionadas de tus besos,
“no protesto” sería absurdo, mejor dejo que el ritmo de las agujas de tu viejo reloj, hagan fondo para este gran concierto
No pienso, no hablo, solo acompaño el ritmo de tus manos guiándome al pecado más maravilloso de mi tentadora vida.
Mañana posiblemente amanezca arrodillada para pedir perdón, o tal vez prefiera flagelarme a solas,
Sabiendo que de todas maneras regresare para recibir mí castigo
El fuego del infierno en tu alcoba, junto al cielo que me envuelve cada vez que me llevas a tu cama.
Esto me asombra, siendo enemigo de mis propios principios, pero eso no importa ahora, ni el martirio por mi arrepentimiento, ni el remordimiento de mí pecado,
Solo importa, tu alcoba, tu cabello mojado, el inevitable olor a deseo a pasión, y a sexo desenfrenado