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jueves, 19 de julio de 2012



POR QUÉ
de Manuel Ramos Martínez

Por qué


¿Por qué quieres

arrancarme el regreso

si yacen muchas horas

detrás de los relojes?

¿Por qué quieres que nos

besemos de recuerdos

si tus labios están colmados

de otras emociones?

A pesar de mí

no puedo tocar tu pecho

con mis besos

ni a tu alma

y es que la distancia es

una sombra

una sombra sin límites…

miércoles, 4 de julio de 2012



HIJOS DEL DESIERTO nueva versión todos invitados
de Manuel Ramos Martínez,

Hijo del desierto

1

Allá

perdido entre cerros

violetas y azules

desnudos asnos del norte

que limitan la mirada

hacia el mar

cuerpo bruñido en sal

ojos de luces.

Huérfano

de la caricia

de la tierna primavera

escuchaba de mares

de flores y de frutos

en las tertulias

que brindaban los afuerinos.

Entonces soñaba que algún día

amanecería con la primavera

que el alba despertaría

su corazón enamorado

y sinfonías de pájaros alegres

le darían los buenos días.

La vida se fue tejiendo

en incubados anhelos


desarrollaron largos brazos

largos ojos y esperanzas largas

al mañana lo tejió

desgajando el tiempo

apurando distancias

y recontando vivencias

tejió el mañana.

Cuando dejó de ser esclavo

atrapó sus sueños

y huyó en busca de

otros contornos geográficos

en frenética búsqueda

del aroma oceánico

que se le había negado

En la despedida acarició

a las silenciosas

piedras del desierto

brindó un beso al aire

y caminó hasta encontrarse

con la huida del sol

y el nacimiento de las estrellas.

Saludó al amanecer

y a las comparsas de lagartos

hijos del desierto

su ansia era más grande

que el cansancio

que el temor.

Entonces y por vez primera

frente a sus ojos

el titán de titanes

el majestuoso y tempestuoso mar.

Confundido de placeres

corrió trémulo a tocarlo

besó el rocío de sus gotas

el fragor de caracolas

y a sus olas

se abrazó.

II

Una barca emergiendo

de la bruma recibió al viajante

y desde los silencios de su alma

le dijo a la inmensidad:

Mar, llévame con el júbilo

de este instante

y con el recuerdo de la tierra en que nací

en tus gigantescas olas navegaré

dile al viento navegante

el mensaje perdurable

¡dile!

que allá

de aquel mineral nortino

nací.

Que allá

donde la lluvia es una anécdota

que las nubes

caballos desbocados

empujadas por ráfagas de viento,

obligan a cerrar los párpados

al habitante

a morderse los dientes

a afirmarse a la tierra

como el marinero a su barca

en un mar huracanado.

Que allá

en el invierno seco

de aquel mineral nortino

nacen hombres

de espíritu indomable

que entienden el lenguaje

del silencio

la lucha de las piedras

contra el viento y a

la luz de un sol infinito.

Que allá

en el invierno seco

de aquel mineral nortino

su paisaje

esculturas de cerros pedregosos

y al aroma humilde

del espíritu minero.

¡Dile!

Que mañana estaré

en otras latitudes

construyendo nuevos sueños

miércoles, 16 de mayo de 2012


SU SILENCIO nueva versión todos invitados
de

, el miércoles, 16 de mayo de 2012 a la(s) 15:52 ·


Su silencio
Sigiloso en el rincón más apartado

pregúnteme en silencio:

¿No soy yo el único extraño,

el lejano, el muy ajeno?

Sus rostros único lenguaje.

Tensos los rostros

sus siluetas y su silencio.

¡Descubrir talantes me aturde!

Pero ¿Quién de ustedes descifra el mío,

ausentes e indiferentes criaturas?

Nueva pasajera al bus

en su frente dibujado a fuego:

¡Ausländer Raus! ¡Extranjeros fuera!

¡Ausländer Raus! ¡Extranjeros fuera!

La consigna repercute en mi cerebro

La mujer se sentó enfrente.

A cambio y de tanto mirarla

fui entrando

lento

como un sol en su alma,

quedé enteramente embebido de ella,

tan enteramente

embebido de ella.

Entusiasmados latidos al corazón

papel y lápiz en mano

me puse a retratar su rostro,

pinté sus ojos de luz y miel

gaviotas en sus labios

un vuelo de besos surcó la hoja

quedando la mujer perpetuamente bella

en el retrato.

Puse el dibujo frente a sus ojos

un espejo dulce:

"Si me sonrieras así, serías aún más bella".

Sus ojos miraron atentos,

se llenaron dulcemente de agua,

abrió sus labios para mostrar una sonrisa

pero

¡Ni un solo sonido de su voz!

Más, escribió sobre su propio retrato:

Me llamo Soledad, soy muda.

¿Puedes acompañarme en mi silencio?

martes, 6 de marzo de 2012


ESCUCHAD,MIRAD Y SENTID nueva versión todos invitados
de Manuel Ramos Martínez
Escuchad,  Mirad y Sentid  
 Escuchad 
al viento, al trinar de los volátiles
al rumor del mar y al murmullo de la lluvia.
Escuchad al  rugido  de los bosques y la selva.

Mirad
al azul del cielo, a la pureza que
adorna las montañas y el abismo    
a la luminaria sonrosada de la aurora y al ocaso
a las manos estrelladas del astro rey
y a los ojos luminosos de la noche.
al ritmo de la lluvia, ved
al vaivén del mar acariciando litorales
a  la danza de  la tierra y a los astros
en su armónico  universo.
 Sentid
la tristeza y la alegría de los pueblos
a los padres que dan vida a la vida
a los frutos de la tierra y
el amor al amor
porque de no ser así
hubiese sido imposible 
la existencia de las artes
el poeta y sus cantares
el verbo y la palabra.

viernes, 24 de febrero de 2012


SI, PERO todos invitados
de Manuel Ramos Martínez,
 Sí, pero 
  
Si un día acudiese 
hasta donde las palabras acarician  
y se derraman luciérnagas 
iluminándolo todo 
entraría cabalgando
cual Quijote
              a tu alma
poeta enamorado
de la vida y de la muerte.
 Y si algún día fuese
donde mueren las palabras
donde se oscurecen como noches
sin luna y sin estrellas.
estoy seguro
que entraría tristemente dolorido
a tu alma
fabricante de armas
mercader de muerte
y grises artificios.

Pero si un día fuera
donde viven tiernas,
dulces
y cándidas las palabras
entraría cabizbajo,
mudo de vergüenza
a tu alma
niño descalzo
torso desnudo
acuosos ojos
y manitastraviesas

viernes, 3 de febrero de 2012


HIJO DEL DESIERTO nueva versión todos invitados
de Manuel Ramos Martínez, el Viernes, 3 de febrero de 2012 a la(s) 16:05
Hijo del Desierto


1


Allá
perdido entre cerros
violetas y azules
desnudos asnos del norte
que limitan la mirada
hacia el mar
cuerpo bruñido en sal
ojos de luces.


Huérfano
de la caricia
de la tierna primavera
escuchaba de mares
de flores y de frutos
en las tertulias
que brindaban los afuerinos.


Entonces soñaba que algún día
amanecería con la primavera
que el alba despertaría
su corazón enamorado
y sinfonías de pájaros alegres
le darían los buenos días.


La vida se fue tejiendo
en incubados anhelos
inextinguibles las horas
desarrollaron largos brazos
largos ojos y esperanzas largas
al mañana lo tejió
desgajando el tiempo
apurando distancias
y recontando vivencias
tejió el mañana.


Cuando dejó de ser esclavo
atrapó sus sueños
y huyó en busca de
otros contornos geográficos
en frenética búsqueda
del aroma oceánico
que se le había negado


En la despedida acarició
a las silenciosas
piedras del desierto
brindó un beso al aire
y caminó hasta encontrarse
con la huida del sol
y el nacimiento de las estrellas.


Saludó al amanecer
y a las comparsas de lagartos
hijos del desierto
su ansia era más grande
que el cansancio
su esperanza más grande
que el temor.


Entonces y por vez primera
frente a sus ojos
el titán de titanes
el majestuoso y tempestuoso mar.


Confundido de placeres
corrió trémulo a tocarlo
besó el rocío de sus gotas
el fragor de caracolas
y a sus olas
se abrazó.


II


Una barca emergiendo
de la bruma recibió al viajante
y desde los silencios de su alma
le dijo a la inmensidad:


Mar, llévame con el júbilo
de este instante
y con el recuerdo de la tierra en que nací
en tus gigantescas olas navegaré
dile al viento navegante
el mensaje perdurable
¡dile!
que allá
en el invierno seco
de aquel mineral nortino
nací.


Que allá
donde la lluvia es una anécdota
que las nubes
caballos desbocados
empujadas por ráfagas de viento,
obligan a cerrar los párpados
al habitante
a morderse los dientes
a afirmarse a la tierra
como el marinero a su barca
en un mar huracanado.


Que allá
en el invierno seco
de aquel mineral nortino
nacen hombres
de espíritu indomable
que entienden el lenguaje
del silencio
la lucha de las piedras
contra el viento y a
la luz de un sol infinito.


Que allá
en el invierno seco
de aquel mineral nortino
pinté en la retina
su paisaje
esculturas de cerros pedregosos
y al aroma humilde
del espíritu minero.


¡Dile!
Que mañana estaré
en otras latitudes
construyendo nuevos sueños
que en la savia escribiré
leyendas que hablen
de su amor.

sábado, 28 de enero de 2012

NIÑA de Manuel Ramos Martínez



Mis pasos
los detengo, escapo
huyo por recovecos.

La realidad está triste.

Invado a la tierra y
descubro las piedras
             las acaricio
  su idioma es mi idioma
se desnudan para mí
en colores y formas.

Esculpo el rostro de la niña
le escribo un beso
              y ya es hora
mi ojo vuela hasta                                        
  ese único instante, la brecha
la ventana incierta
el tiempo de verte
               niña.

Escapa mi corazón
               por mis manos
cavernas infinitas se abren para ti.

¡Benditas y laboriosas las manos  que hicieron el agujero!

Me guiña el ojo la cárcel
barrote infernal
es tiempo de verte pasar
niña
 hermosa hoy  y siempre
           hermosa
                        tú…

Mis palabras
            no te alcanzan
no sientes mis ojos sobre ti,
ni mis manos tocan tus manos.
  
No supones quien está detrás de este muro
ni quien a diario
te acaricia.

Eres sin saberlo
mi misterio
el candado abierto
mi amor y mi miseria
  Camina lento,  
niña,
haz crecer la distancia
tu prisa me deja cautivo
regálame un minuto
           uno
déjame contarte:  hoy,
se cumplen años
de verte venir y venir.

Concédeme ese minuto
           niña
no te lo lleves sin
saberme tras el muro.

En las noches
        tu ombligo es de miel
deshojo tu boca
           estás conmigo,
te quedas plácida entre mis brazos.

Hoy mis ojos te vieron pasar
abrazada a tu prometido:
celos  
dolor 
angustia.

Mi mundo se hunde
en la sombra.