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sábado, 14 de julio de 2012


Mientras Ella Dormía
de Gustavo Lazo Oval, el Viernes, 13 de Julio de 2012 a la(s) 0:54 ·

Un mar en calma lejano en el horizonte,
desbordaba mis deseos de amarla,
así me quedé perdido en sus montes,
hasta muy entrada la mañana.

Contemple su figura,
imaginándola entre mis brazos,
un silencio me quemaba mis entrañas,
y un fuego de pasión me devoraba.

Me sentí al borde de un abismo,
aquella noche, quise penetrar en su sueño,
pero sólo conseguí excitar aún más,
mis deseos de amarla.

La resguardé con la mirada,
dejé de ser juicioso en mi aventura,
entre mis brazos acaricie su rostro despacio,
para no despertarla.

Le bese sus labios mientras dormía,
su respiración era en calma,
su belleza deslumbraba,
como si de un ángel se tratara.

La noche se consumía ante mis ojos,
como la piel de un cigarrillo encendido,
desgajaron las horas, sorprendiendo la mañana,
y el cansancio en los espacios me rendía.

La realidad de mi sueño, me hizo quererla en silencio,
sentí el amor, en su pecho, en la piel de sus senos,
me perdí, en su vientre desnudo,
que fue el laberinto de nuestro sexo.

Sus muslos tan serios, se hicieron conmigo,
mis brazos fueron bandas que sitiaron su cintura,
luego como aquel ovillo perdido,
desperté, entre las sábanas blancas.

Se me escapaba el alba y los rallos de sol
ya calentaban la tierra, cuando pude,
otra vez encontrarla,
sus ojos brillaban como dos estrellas engalanadas.

Me quede sin palabras
ante el jardín de su mirada,
ella entregó aroma de flores y rosas tempranas,
como la diosa, más hermosa, de la mañana.

Autor: Gustavo Lazo Oval
® Reservado todos los derechos de su autor

lunes, 7 de mayo de 2012


Gustavo Lazo Oval


Alguien me regaló el viento,
yo que traía las manos vacías,
más tomé el viento, y del viento
hice, una linda poesía.

Alguien me regaló el sol,
un sol que yo quería,
me alumbré con el sol,
llevando luz a lo que escribía.

Alguien me regaló el cielo
y con el cielo la simpatía,
así me encontré con una flor,
a la flor le entregué mi amor,

el viento, el cielo y el sol,
era todo lo que yo tenía.
La flor me regaló su perfume,
pero implacable pasó el tiempo,

y al paso del tiempo,
todo se consume, solo me quedó
el amor y este poema para
que la flor, lo lea el lunes.

Gustavo Lazo Oval

miércoles, 4 de abril de 2012

La felicidad esta en tu interior
de



La felicidad esta en tu interior, en la forma de mirar, y no me refiero a mirar con los ojos, sino mirar con el corazón.
Consiéntame relatarle lo que aprendí, hace algún tiempo, cuando traté, a un hombre que estaba muy feliz y a la vez, estaba muriendo.
Un soldado cubano, fue enviado a la guerra de Angola y regresó a Cuba gravemente herido, aquel soldado quiso vivir y lo consiguió, llevaba prótesis en las piernas y en los brazos, unos ojos de cristal que no podían ver y aún así, en las apenadas condiciones que yo le miraba, me comentó, que la vida le había dado otra oportunidad, y ahora que no contaba con sus propios ojos en la cara, se cultivó, para ver con el corazón.
Esto hoy que escribo, acaeció en el mes de agosto del año 1985, estaba yo reclutado en el hospital Naval, de la ciudad de La Habana, cuando conocí, a esta persona que necesitaba, ayuda de los demás, para hacer casi todas sus cosas, fue una suerte que consideramos, poder auxiliarlo era para mí, la mayor bendición de la vida.
Me dijo varias veces que se consideraba, muy feliz de poder contar lo que le pasó, aquel hombre siempre estaba de bromas y en su cara destrozada lucia una sonrisa invariable, esto es un hecho real, no voy a escribir su nombre; nunca le dije que escribiría su historia, lo escribo tal como él, me lo relató…
- Esto me sucedió en Angola, yo era zapador, una profesión peligrosa, en la que sólo te puedes equivocar una vez, el día que esto me ocurrió, era el final de la tarde casi oscureciendo, un día de intenso trabajo, nos habían dado la orden de desactivar las minas de un puente, por donde debía pasar el ejercito esa madrugada, ya terminando la faena me reventaron tres minas que al parecer estaban muy viejas y detonaron, si darme cuenta ni tiempo para pestañar, en un instante de segundos, me arrancaron los brazos, la vista y las piernas, a mi lado un compañero también cayó herido, a él lo recogieron para llevárselo y atenderlo, pero a mí me dejaron, estaba desecho, desde el suelo empapado en un charco de sangre, escuche una voz que decía:
- A este lo dejamos porque está muerto, yo trataba de pasarme las manos por los ojos, sentía la sensación de tenerlos llenos de tierra, pero no podía, solo pude gritar con las pocas fuerzas que me quedaban…
- ¡No me dejen, que estoy vivo…!
Así fue, que al escuchar mi voz, se dieron la vuelta y me recogieron, me llevaron a un hospital de campaña, que teníamos en el campamento, los médicos cubanos, no daban muchas esperanzas, pero yo tenía inmensas ganas de vivir, me dije voy a salir de esta y aquí estoy. ¡Jodiendo…!
Era impresionante verlo, pero tenía tan buen humor, que daba gusto estar cerca de él, siempre contaba chistes, aquel soldado y hombre de gran valor, me dejo un gran recuerdo en la mente, y una enseñanza para la vida en el corazón, ese día me dije que si él podía ser tan feliz, yo no podía dejar de serlo, ni aunque me llegaran a faltar las extremidades y la vista, este hombre era un templo de positividad
Aquel día aprendí a ver la parte buena que hay en todas las cosa que nos suceden. Aprendí que la positividad es una de las claves para ser feliz y tener éxito en la vida.
No importa de dónde vienes, no importa donde estés, ni lo que tienes ahora en estos mismos momentos, no importa la condición en que te encuentres, lo único que realmente es importante, es dónde quieres ir, los pensamientos cresen en la mente, ellos son los que verdaderamente nos llevan de la mano, hoy es el primer día del resto de la vida, nada es mejor que ser feliz, está demostrado que el estrés es un veneno que mata y es necesario reír, reír todo lo que se pueda, a pesar de todas las adversidades que nos podamos encontrar, la risa es una terapia que no cuesta dinero, la vida es sólo un juego importante, pero como todo juego es limitado, aprovechémoslo para jugar bien y disfrutar sacándole el máximo al partido que ya comenzó y aún está por terminar…

Muchas gracias a todas las personas que leyeron esta historia, un hecho real, parte de mi libro titulado A Merced de la Corriente, anecdotario que aún está por terminar.

Autor: Gustavo Lazo Oval
® Reservado todos los derechos de su autor

martes, 31 de enero de 2012

Gustavo Lazo Oval Poeta...; sólo no es, él que escribe poesías, es poeta todo el que nace e improvisa la vida, día, tras días, unos siembran el trigo y otros hacen el pan, están los que escriben y los que leen, el primero sin el segundo no es nada. Gustavo Lazo Oval


Gustavo Lazo Oval QUIZÁS


Quizás yo termine
esta noche, o una noche cualquiera,
de esas noches, que no terminan nunca.
Quizás me apague, como se apaga
la sombra, cuando se disipa la luz
y su claridad.
Quizás seré las cenizas, de lo que fue
una braza ardiente, y me iré calladamente,
al amanecer.
Quizás sin querer sea una nube pasajera,
de esas que vuela sin saber,
por donde va.
Quizás, me pierda en el silencio,
en el silencio de un sueño,
que se hace realidad.
Quizás mi rostro en verdad, luzca empalidecido
y aparente estar dormido,
estando rozagante de felicidad.
Quizás tu de mí ni te acuerdas,
leerás mis poemas, y me recordarás.
Quizás te des cuenta, que soñé contigo,
quizás tú, quizás, comiences a soñar.
Y yo estaré allí, en tus sueños
y quizás, tus sueños, se colmen de felicidad.
Gustavo Lazo Oval "PINTANDO CON EL ALMA"