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jueves, 17 de junio de 2010

POEMA DE JORGE BUCAY A SU HIJA

Jorge Bucay
Jorge Bucay es un psicodramatista, terapeuta gestáltico y escritor argentino. Nació en Buenos Aires en 1949, en una familia modesta del barrio de Floresta. Se graduó como médico en 1973, en la Universidad de Buenos Aires, y se especializó en enfermedades mentales en el servicio de interconsulta del hospital Pirovano de Buenos Aires y en la clínica Santa Mónica.

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
a disfrutar del amor
a enfrentar tus miedos y confiar en tu fuerza
a entusiasmarte con la vida
a pedir ayuda cuando la necesites
a decir o callar según tu conveniencia
a ser amiga de ti misma
a no tenerle miedo al ridículo
a darte cuanta de lo mucho que mereces ser querida
a tomar tus propias decisiones
a quedarte con el crédito por tus logros
a superar la adicción a la aprobación de los demás
a no hacerte cargo de las responsabilidades de todos
a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia
a dar por que quieres y nunca porque estés obligada a hacerlo

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo
a aceptar tus limitaciones y vulnerabilidades sin enojo
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otros
a decir que sí solo cuando quieras y decir que no sin culpa
a tomar más riesgos
a aceptar el cambio y revisar tus creencias
a tratar y exigir ser tratada con respeto
a llenar primero tu copa y después la de los demás
a planear para el futuro sin intentar vivir en función de él

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
a valorar tu intuición
a celebrar las diferencias entre los sexos
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades
a aceptarte así como eres
a crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos
a no avergonzarte de andar riendo a carcajadas por las calles sin ninguna razón
a darte todos los permisos sin otra restricción que la de no dañar a otros ni a ti misma.
Pero sobre todo, hija mía,
porque te amo más que a nadie,
quisiera estar seguro de haberte enseñado…
a no idolatrar a nadie… y a mí, que soy tu padre, menos que a nadie.
fuente www.lailuminacion.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso poema ha mi admirado Jorge Bucay un señor lleno de hermosos valores los cuales mucha gente de hoy debería no olvidar pues de la forma en que hoy se vive tan de prisa y sin saborear las cosas sencillas se pierden muchos valores que hacen de uno persona .FELICIDADES JORGE POR TODA ESA RIQUEZA QUE NOS RECUERDAS ARAVES DE TUS ESCRITOS QUE DIOS GUARDE HA AS PERSONAS COMO TU MUCHOS AÑOS UN ABRAZO AFECTUOSO DE JOSEFINA

MAYTE ARENAS dijo...

Jorge Bucay es excepcional,es uno de mis mejores lecturas,gracias Josefina,por tu opinion