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martes, 9 de octubre de 2012


Raquel Norma Smerkin Roitman

Una llama

Una llama es un continuo fluir de la vida, se enciende al roce de las piedras, se descubre como una magia divina...
Una llama habla por sí sola, te cuenta millones de milenarias historias, te conversa del vínculo íntimo que ha tenido con el hombre, y el asombro que sintió cuando la descubrió...
Cambio todo desde ese mismo momento, pudo calentar los alimentos, pudo abrigarse del invierno, pudo fundir el acero...
Una llama, una pequeña llama representa todo un proceso de conocimiento, una forma de ritual, en donde la ceremonia era todo un agasajo de misterios...
Una llama que puede que la apague el viento, y se vuelva a encender, cuando el hombre quiera, o por la acción del sol, cuando la vegetación recalienta, una llama que guarda en su memoria, también un cierto romanticismo, alumbrando al amor, a través de la historia, encendiendo con su luz el corazón del amor...
Pero como todo, mal utilizada es un elemento peligroso, puede causar enormes incendios, que se apagan con grandes cantidades de agua, o una lluvia fuerte, que sabiamente caiga del cielo, cuando peligran las almas...

Raquel Norma Smerkin Roitman