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sábado, 7 de enero de 2012

Martha Lyda Marulanda Rodriguez ♥~♥~ MI QUINTO REY MAGO.~♥~♥♥


Martha Lyda Marulanda Rodriguez
♥~♥~ MI QUINTO REY MAGO.~♥~♥♥
♥ Hombre que cabalgas en el sentimiento de mi piel,
hombre que sin fecha ni tiempo
encuentras la ruta para llegar al deleite de mi intimidad.
♥ Tu eres mi quinto rey mago !
Mago de mis sentimientos...
el que se guia por la estrella titilante
que refulge en el cielo de mis deseos,
atraviesas distancias, desnudando tu alma
vistiendote de ligera forma, etéreo
llegas hasta la gruta que ansiosa te espera...
♥ Tu eres mi quinto rey mago !
Mago de mi ensoñacion..
Traes para mi, anfora de besos, pebeteros de caricias
dorado en letras de magistral verso,
esencia de sandalo y fragantes nardos para mi lecho;
frutos frescos de tus mas tiernos anhelos,
y en tus ojos el fulgor del ultimo lucero,
el misterio de la primera libelula, 
que alumbre nuestro secreto...
♥ Tu eres mi quinto rey mago !
Mago de mi laberinto delirante...
Mago de piel de ebano y sabor de caña dulce y madura,
de cabello irsuto, sonrisa enigmática de cobre,
manos amorosas e inquietas de bronce,
descubres mi fantasia y cubres en mimos mi soledad.
♥ Tu eres mi quinto rey mago !
Mago de mi busqueda y peregrinar..
Mago buscado por muchas vidas, hallado en febrero
emigrante mitico de los espacios,
aqui termina nuestra marcha nómada,
te quedaras en el universo de mi vida,
en el espacio de mi cuerpo, te hospedaras 
en el faro de mi piel sensual y otoñal.
♥ Tu eres mi quinto rey mago !
Deja que los reyes magos repartan regalos
para grandes y chicos...
Tu eres mi mejor regalo, envuelto en fragancia de hombre
y sueños de alas de mariposas gigantes,
genio de mi inspiracion, yo seré la musa
dueña de tus encantos, sueños y anhelos...
Mago de mi renacer, de nuestro reencuentro,
buscado una eternidad, hallado en febrero..
regalo de los reyes magos de enero..
¡ Mi quinto rey mago !!!!.♥
♫ MARTHA LYDA MARULANDA RODRIGUEZ.♪

viernes, 6 de enero de 2012

Quiero ser para ti ...

Fabio Mosquera Carreño


Me acosa tu olor de flor extraña
cuando agita el rumor de mis respiros
se embravece el sudor de tus entrañas
y se explota un volcán entre suspiros.-


Autor: Fabio Mosquera Carreño
Propiedad Intelectual protegida.

Luna Africana (Cuento), Segunda Parte.


Luna Africana (Cuento), Segunda Parte.
de Karla Stöker
Karla Stöker. Derechos Reservados.
-Puedo hablar, no fue el golpe y deberías pensar qué vas a hacer conmigo.
Aunque mi cabeza pensaba mil cosas a la vez, aun no podía creer que una flor, por más bonita que fuera, me hablara. Esperé un momento, andaba de esquina a esquina en mi recámara y por fin dejé salir mis últimas palabras.
-Es extraño en realidad,¿sabes? me voy a dormir. - Y apagando la luz me eché entre las sábanas y las incómodas almohadas.
Acto seguido: 10.am, el sol traspasaba mis cortinas y finalmente un rayo llegó a alcanzar mis párpados cansados. Había despertado completamente y entonces miré a mi derecha. La flor-pensé. Levantándome de mi cama , recité unas cuantas palabras de agradecimiento por esa cálida mañana y entonces agachándome a recoger mis zapatillas oí una voz dulce que decía:
-¡Buen día!
-¿Tú de nuevo? - Saltando y gritando.
-¿Esperabas algo más? Ayer me dejaste práctica mente hablando sola, ¿que no sabes que es muy vulgar hacerlo?
Froté mis ojos, y entonces algo en mi me dijo que no era un sueño, no era el golpe ni un acto de magia, era real y tenía que aceptarlo.
-Bien, hagamos algo, tu te quedas aquí calladita y yo ahora mismo me cambio y me voy,¿vale? ¿te parece?¡ Pero que hago! eres una flor, ¿que te va a parecer a ti? te dará lo mismo. Calla y duerme, si es que las flores duermen...
Ya comenzaba a decir muchas tonterías, tomé lo que fuera y que me cubriera del sol, salí corriendo y como un rayo llegué a la casa de Therese , la cual estaba a unos 600 metros de la mía, cansada pero no enojada, toqué y grité: ¡Therese! ¡Therese! ¿Estás ahí? ¡Abre pues!
En menos de 2 minutos Therese ya había bajado y abierto su puerta la cual estaba raspada por los calores y los fríos, blanca y ahora más gris que la materia que posee el cerebro.
-Pero que pasa? -Asustada me gritó.
-¿Qué quieres que pase? La flor, la flor que me diste.
-Sí, ¿qué tiene?
-¡Habla, Therese, Dios! ¡la Flor habla!
-¡Caramba, ya tan rápido! Me dijeron que hablaría cuando estuviera lista, pero ¿tan pronto?
Me quedé pasmada de nuevo, no entendía y entonces comencé a preguntar.
-¿Lo sabes? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Quién? ¿Una broma?
-Ninguna, la flor habla, pensé que lo haría en una semana o tal vez dos, pero ayer mismo...
-Explícame ahora que no entiendo nada.
Con más calma Therese me invitó a su casa a tomar una taza de café, pasamos a la sala la cual estaba hermosamente decorada de colores avinados y también brillantes, con el sol de testigo y en forma de luz, entonces Therese comenzó a decir:
-La flor es auténtica, te dije que te gustaría,¡y ve! lo sabía, ahora debes cuidarla, mira que yo también me sorprendí , me habían dicho que esas flores hablaban pero no lo creía hasta ayer que la señora de la floreria me lo acabó de aclarar, ella tiene muchas flores pero ninguna como la que tienes tú. No sabes, me dijo que ella tenía un defecto muy grande y que la persona que la tuviera debía saber cuál es, por eso también te dí esa libreta, apunta lo que te plasca de la flor. Ponle nombre, habla con ella, descubre quién es. Te cambiará todo tu punto de vista. Ahora mi amiga, deja de preguntar y mejor resuelve tú misma los misterios que te atraen y los que han llegado a ti. Me agrada que vengas.
Con lo que me dijo Therese me quedó claro que debía irme con la flor, caminé desconsolada a mi casa pensando que llegaría y ella estaría allí, hablando cosas que ni yo misma podía comprender. En fin, a intentarlo-me dije. Pasó tiempo, llegué a casa y entonces ahí estaba, moviéndose y hablando sola. No abrí la puerta rápido, si no que esperé y entonces escuché que decía de un tulipán que era muy apuesto, hablaba de orquídeas y girasoles, se reía de que a ella la compraran y no a una rosa la cual ya estaba muriendo.
-¡Qué flor tan irritable!
Me escuchó y dijo.
-Adelante, yo sabía que estabas aquí. ¿Que pasa? ¿te comieron la lengua?
-¿Cómo te llamas?
-¿Qué te gusta más? ¿Qué es lo que te agrada de la naturaleza? ¿Del día o de la noche?
-La luna.
-Mucho gusto, y tu eres...
-Clara.
Admito que fue una platica tendida pero también afirmo que nada aburrida, ella me hablaba de cómo creció en los campos de mi país y fue arrebatada de su reino, entonces tengo a una reina en mi recámara, Luna Africana, así se le llamaba. Un nombre que iba con ella pero al parecer era vanidosa, muy altiva con otras flores que no fueran como ella. Y así pase mi cuarta semana de primavera, con Luna, hablando de cómo le iba y como cree que le irá, cuidándola y poniéndole un bonito Capelo encima cuando caía la noche. Le había comprado una maceta de plata, o más bien la había pedido a mi tía la cual es rica y de plata hasta el corazón. Cambió mi vida en el transcurso de esos días, cuando hacía mucho calor la metía a la estancia y ahí siempre me ponía a leer un libro, cabe mencionar que nunca podía leerlo como quería ya que Luna siempre me preguntaba por qué esto o quién era aquel escritor, hacía preguntas compro metedoras pero astutas. Cuando hacía un tiempo agradable siempre la sacaba al balcón y ahí colocaba una silla y una mesita en donde yo tomaba té y ella los cándidos rayos del sol. Era raro que lloviera y entonces esa tarde, un miércoles, llovió. Yo había llegado de las compras y Luna estaba en la estancia, dormía o eso aparentaba. Y entonces me quité el sombrero el cual estaba mojado y entonces voy y digo:
-Luna, he llegado. ¿Luna?
-Ya te escuché, déjame un rato.
-Luna, ¿qué pasa? Cuéntame.
Ella se movió pero no dijo nada, esperé unos 10 minutos y me dí la media vuelta , entonces luna dijo.
-¿Qué harás cuando termine la primavera?
-Pues inicia la escuela, me iré y después vendré contigo, te diré qué me gusta y que no y también te contaré cómo me fue, la gente que conocí y todo.
-No podrás. Cuando abriste la caja de regalo venía una libreta, has anotado en ella solo tu nombre, debes anotar lo que te ha pasado en esta época.
-¿Qué quieres decir? Luna no te preocupes , haré lo que me pidas. Mira, la lluvia esta muy bonita. - No sabía que decir, resultaba que a mi flor, las preguntas le molestaban mucho, aprendí a ser calmada y discreta pero me preocupaba lo que le pudiera pasar. Entonces no me importó y pregunté: Cuéntame cómo era tu reino, las demás flores.
-Mi reino no se puede ver ni tocar, no es material para los humanos, aunque soy una simple flor , aun sigo siendo la reina, soy hermosa ¿Sabes? lo soy, no soy cualquier lirio ni cualquier flor de doble capa; soy una Luna Africana, sólo nazco cuando la primavera está presente, soy especial y mi belleza lo es todo, ¿que caso tiene la vida si no se es bella? no señor! La más especial de todas. En mi reino hay otras como yo, ninguna es igual , con personalidades complemente opuestas, tamaños y colores pardos, creo que soy una flor perfecta en un mundo imperfecto...
Que flor tan más vanidosa, hablando de su belleza como si fuera la única creación, en fin, escuché con atención y no dije mas, tomé la libreta y comencé a escribir todo lo que sabía de ella, su nombre, de dónde venía, quien creía que era, todo. Terminé haciendo también un dibujo de ella y escribiendo un poema de su personalidad. No fue hasta la noche del domingo que terminé leyendo algo irónico, concreto y a la vez triste sobre Luna.
La nota mencionaba algo que había pasado desapercibido, decía así:
Hoy escuché a Luna hablar, no sé sobre qué exactamente pero la escuché. Estaba hablando con las estrellas de nuevo, no entiendo por qué lo hace, en fin. Creo que la he cuidado, no le ha faltado nada ,tiene las atenciones de una princesa, pero cada noche se acerca más y más el colapso de la primavera e inicia una nueva etapa. A veces también en las noches me despertaba y miraba durante horas el techo, le había pegado unas estrellas que brillaban cuando la luz se apagaba y entonces Luna podía verlas también y se imaginaba su hogar. Las noches que hacía mucho calor no la cubría pero casi siempre le colocaba el bonito capelo de cristal y escuchaba cómo lloraba.
Continuara...
Lector: Una disculpa por las faltas de ortografía las iré corrigiendo en el transcurso de los días, ( lo menciono por que me faltó tiempo ) Gracias.

Luna Africana (Cuento), Segunda Parte.


Luna Africana (Cuento), Segunda Parte.
de Karla Stöker
Karla Stöker. Derechos Reservados.
-Puedo hablar, no fue el golpe y deberías pensar qué vas a hacer conmigo.
Aunque mi cabeza pensaba mil cosas a la vez, aun no podía creer que una flor, por más bonita que fuera, me hablara. Esperé un momento, andaba de esquina a esquina en mi recámara y por fin dejé salir mis últimas palabras.
-Es extraño en realidad,¿sabes? me voy a dormir. - Y apagando la luz me eché entre las sábanas y las incómodas almohadas.
Acto seguido: 10.am, el sol traspasaba mis cortinas y finalmente un rayo llegó a alcanzar mis párpados cansados. Había despertado completamente y entonces miré a mi derecha. La flor-pensé. Levantándome de mi cama , recité unas cuantas palabras de agradecimiento por esa cálida mañana y entonces agachándome a recoger mis zapatillas oí una voz dulce que decía:
-¡Buen día!
-¿Tú de nuevo? - Saltando y gritando.
-¿Esperabas algo más? Ayer me dejaste práctica mente hablando sola, ¿que no sabes que es muy vulgar hacerlo?
Froté mis ojos, y entonces algo en mi me dijo que no era un sueño, no era el golpe ni un acto de magia, era real y tenía que aceptarlo.
-Bien, hagamos algo, tu te quedas aquí calladita y yo ahora mismo me cambio y me voy,¿vale? ¿te parece?¡ Pero que hago! eres una flor, ¿que te va a parecer a ti? te dará lo mismo. Calla y duerme, si es que las flores duermen...
Ya comenzaba a decir muchas tonterías, tomé lo que fuera y que me cubriera del sol, salí corriendo y como un rayo llegué a la casa de Therese , la cual estaba a unos 600 metros de la mía, cansada pero no enojada, toqué y grité: ¡Therese! ¡Therese! ¿Estás ahí? ¡Abre pues!
En menos de 2 minutos Therese ya había bajado y abierto su puerta la cual estaba raspada por los calores y los fríos, blanca y ahora más gris que la materia que posee el cerebro.
-Pero que pasa? -Asustada me gritó.
-¿Qué quieres que pase? La flor, la flor que me diste.
-Sí, ¿qué tiene?
-¡Habla, Therese, Dios! ¡la Flor habla!
-¡Caramba, ya tan rápido! Me dijeron que hablaría cuando estuviera lista, pero ¿tan pronto?
Me quedé pasmada de nuevo, no entendía y entonces comencé a preguntar.
-¿Lo sabes? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Quién? ¿Una broma?
-Ninguna, la flor habla, pensé que lo haría en una semana o tal vez dos, pero ayer mismo...
-Explícame ahora que no entiendo nada.
Con más calma Therese me invitó a su casa a tomar una taza de café, pasamos a la sala la cual estaba hermosamente decorada de colores avinados y también brillantes, con el sol de testigo y en forma de luz, entonces Therese comenzó a decir:
-La flor es auténtica, te dije que te gustaría,¡y ve! lo sabía, ahora debes cuidarla, mira que yo también me sorprendí , me habían dicho que esas flores hablaban pero no lo creía hasta ayer que la señora de la floreria me lo acabó de aclarar, ella tiene muchas flores pero ninguna como la que tienes tú. No sabes, me dijo que ella tenía un defecto muy grande y que la persona que la tuviera debía saber cuál es, por eso también te dí esa libreta, apunta lo que te plasca de la flor. Ponle nombre, habla con ella, descubre quién es. Te cambiará todo tu punto de vista. Ahora mi amiga, deja de preguntar y mejor resuelve tú misma los misterios que te atraen y los que han llegado a ti. Me agrada que vengas.
Con lo que me dijo Therese me quedó claro que debía irme con la flor, caminé desconsolada a mi casa pensando que llegaría y ella estaría allí, hablando cosas que ni yo misma podía comprender. En fin, a intentarlo-me dije. Pasó tiempo, llegué a casa y entonces ahí estaba, moviéndose y hablando sola. No abrí la puerta rápido, si no que esperé y entonces escuché que decía de un tulipán que era muy apuesto, hablaba de orquídeas y girasoles, se reía de que a ella la compraran y no a una rosa la cual ya estaba muriendo.
-¡Qué flor tan irritable!
Me escuchó y dijo.
-Adelante, yo sabía que estabas aquí. ¿Que pasa? ¿te comieron la lengua?
-¿Cómo te llamas?
-¿Qué te gusta más? ¿Qué es lo que te agrada de la naturaleza? ¿Del día o de la noche?
-La luna.
-Mucho gusto, y tu eres...
-Clara.
Admito que fue una platica tendida pero también afirmo que nada aburrida, ella me hablaba de cómo creció en los campos de mi país y fue arrebatada de su reino, entonces tengo a una reina en mi recámara, Luna Africana, así se le llamaba. Un nombre que iba con ella pero al parecer era vanidosa, muy altiva con otras flores que no fueran como ella. Y así pase mi cuarta semana de primavera, con Luna, hablando de cómo le iba y como cree que le irá, cuidándola y poniéndole un bonito Capelo encima cuando caía la noche. Le había comprado una maceta de plata, o más bien la había pedido a mi tía la cual es rica y de plata hasta el corazón. Cambió mi vida en el transcurso de esos días, cuando hacía mucho calor la metía a la estancia y ahí siempre me ponía a leer un libro, cabe mencionar que nunca podía leerlo como quería ya que Luna siempre me preguntaba por qué esto o quién era aquel escritor, hacía preguntas compro metedoras pero astutas. Cuando hacía un tiempo agradable siempre la sacaba al balcón y ahí colocaba una silla y una mesita en donde yo tomaba té y ella los cándidos rayos del sol. Era raro que lloviera y entonces esa tarde, un miércoles, llovió. Yo había llegado de las compras y Luna estaba en la estancia, dormía o eso aparentaba. Y entonces me quité el sombrero el cual estaba mojado y entonces voy y digo:
-Luna, he llegado. ¿Luna?
-Ya te escuché, déjame un rato.
-Luna, ¿qué pasa? Cuéntame.
Ella se movió pero no dijo nada, esperé unos 10 minutos y me dí la media vuelta , entonces luna dijo.
-¿Qué harás cuando termine la primavera?
-Pues inicia la escuela, me iré y después vendré contigo, te diré qué me gusta y que no y también te contaré cómo me fue, la gente que conocí y todo.
-No podrás. Cuando abriste la caja de regalo venía una libreta, has anotado en ella solo tu nombre, debes anotar lo que te ha pasado en esta época.
-¿Qué quieres decir? Luna no te preocupes , haré lo que me pidas. Mira, la lluvia esta muy bonita. - No sabía que decir, resultaba que a mi flor, las preguntas le molestaban mucho, aprendí a ser calmada y discreta pero me preocupaba lo que le pudiera pasar. Entonces no me importó y pregunté: Cuéntame cómo era tu reino, las demás flores.
-Mi reino no se puede ver ni tocar, no es material para los humanos, aunque soy una simple flor , aun sigo siendo la reina, soy hermosa ¿Sabes? lo soy, no soy cualquier lirio ni cualquier flor de doble capa; soy una Luna Africana, sólo nazco cuando la primavera está presente, soy especial y mi belleza lo es todo, ¿que caso tiene la vida si no se es bella? no señor! La más especial de todas. En mi reino hay otras como yo, ninguna es igual , con personalidades complemente opuestas, tamaños y colores pardos, creo que soy una flor perfecta en un mundo imperfecto...
Que flor tan más vanidosa, hablando de su belleza como si fuera la única creación, en fin, escuché con atención y no dije mas, tomé la libreta y comencé a escribir todo lo que sabía de ella, su nombre, de dónde venía, quien creía que era, todo. Terminé haciendo también un dibujo de ella y escribiendo un poema de su personalidad. No fue hasta la noche del domingo que terminé leyendo algo irónico, concreto y a la vez triste sobre Luna.
La nota mencionaba algo que había pasado desapercibido, decía así:
Hoy escuché a Luna hablar, no sé sobre qué exactamente pero la escuché. Estaba hablando con las estrellas de nuevo, no entiendo por qué lo hace, en fin. Creo que la he cuidado, no le ha faltado nada ,tiene las atenciones de una princesa, pero cada noche se acerca más y más el colapso de la primavera e inicia una nueva etapa. A veces también en las noches me despertaba y miraba durante horas el techo, le había pegado unas estrellas que brillaban cuando la luz se apagaba y entonces Luna podía verlas también y se imaginaba su hogar. Las noches que hacía mucho calor no la cubría pero casi siempre le colocaba el bonito capelo de cristal y escuchaba cómo lloraba.
Continuara...
Lector: Una disculpa por las faltas de ortografía las iré corrigiendo en el transcurso de los días, ( lo menciono por que me faltó tiempo ) Gracias.

Cesar Martinez Puig El canto del amor.- 432.



Cesar Martinez Puig
El canto del amor.- 432.


El canto del amor rompe su trino,
cuando la niebla oculta la hermosura,
cuando la muerte ciega es la locura,
cuando la vida pierde su camino.


Cuando muere la diosa del destino,
toda pasión se pierde o se clausura,
se hace eterna la noche, se hace oscura,
y se despierta el monstruo clandestino.


Cuando labra la tierra el campesino,
en surcos deletrea su escritura,
es la siembra su única aventura,


la cosecha, su apuesta de adivino.
Cuando sale la aurora, el peregrino,
Vuelve a la senda al sol y a la natura.


César enero del 2012.

Licantropía...de María Fernanda Castro,


Licantropía...de María Fernanda Castro,

Él sabe...
Del instinto asesino
que se mueve tras las sedas,
la clarividencia feroz de la piel,
la humedad adivinada
de los cuerpos
y los espíritus sedientos de sus sangres,
invadiendo los sexos,
como si pudiesen hablar,
luego de tocarse con el pensamiento,
tratando de evitar,
lo mas que se pueda ese momento,
de elevarse en el deseo
y entregarse por completo
al egoismo rojizo
de los vientres
que necesitan,
 libar los nectares fragantes
de sus flores...

La metamorfosis...

El sabe que caerán juntos al abismo
si se encuentran,
y se fundirán sus almas,
que no podran eludir mas el compromiso
con las sedes,
que saturan sus bocas,
hasta dejarlos sin aliento
y el fuego abrasador de la respiración
que reclama al agua que apague
los incendios...

Solo sabe que si la toca arderán los leños
y en sus cuerpos desnudos
las palabras evocaran
pasados de incesantes búsquedas
en otros cuerpos,
el sabe que ha llegado la musa
ella sabe que ha venido el alfarero.


(Mientras tanto levitan en el aire
y se nombran y se llaman
con sus miedos...)

maria fer 

Jorge Ofitas Poeta

Y conté mis pasos. 
Versos en desamor. 




Y acaricié sus entrañas,
Con un beso profundo,
Serené su atípico despertar,
En un abrazo inexplicable…

La luna nos miente,
Dijo al lejos un poeta,
Lo mismo que el beso ardiente,
Que huyó en la mañana…

El sol nos ajusticia,
Dijo un guerrero sorpresivo,
Que se volvió poeta,
Por la herida de amor de un vivo…

Ay amor, huiste,
Con otra boca como loca,
Y así de triste,
El poema que ahora escribo,
Me trastoca…

Y conté mis pasos,
En la despedida fría,
Lágrimas metálicas me delatan…


Autor poema: Jorge Ofitas.
Sevilla. 2012. ©.®.

Martha Lyda Marulanda Rodriguez ••• CORAZON DE HOJALATA.•••

Martha Lyda Marulanda Rodriguez
Martha Lyda Marulanda Rodriguez
••• CORAZON DE HOJALATA.•••
• Y.... la luciernaga apago su luz, para llorar tanto dolor
escondida en las tinieblas; 
las flores se tiñeron de negro carbon
para acompañar el luto, de la bella que asi sufria.
Se callaron los ladridos de los perros,
guardando su minuto de silencio, por el corazon agonizante,
las estrellas opacadas se retiraron a sollozar
en el regazo de la luna, que enviaba lagrimas congeladas
de furia y afliccion llenando de hielo los caminos.
La noche se extendio en sus sombras por muchas horas,
el sol no queria aparecer. No queria mirar tanto sufrimiento,
los duendes y adas se refugiaron
en el lado mas obscuro de una vieja madreselva
que encogio sus ramas para cobijarlos;
los pajaros arrancaron sus vistosos plumajes
y se vistieron de ceniza, con canticos plañideros.
Las mariposas se tornaron transparentes
en tristezas de ausencias.
Los besos ¡ ah los besos ! se quedaron sin boca,
y la boca se quedo sin sonrisa..
los caminos se cerraron y el mar quieto y mudo se quedo,
queriendo borrar el recuerdo, que sus olas heria,
recuerdos de amor y entrega.
------'----'----••--------
Todo ¡ todo ! su mundo cambio en aquel segundo cruel,
enredado en una absurda palabra, que ofrecio
su sentimienmto en holocausto de burla y desengaño,
¡ sacrificio canalla ! puñalada mortal a su alma misma;
Adios! abrupto el habia pronunciado, sin motivo, sin razon,
sin pensar en esoso ojos que zucumbian ante el torrente
de ardientes lagrimas, desordenadamente inundaron
sus palidas mejillas, su rostro, su vida, su ingenuidad,
su desnudez y su verguenza, formando una cascada doliente
donde herida hundio su ultimo suspiro de bondad
alli ahogo el crepitante fuego que la consumia en dolor inclemente
mato de un solo golpe, lo ultimo bueno y sublime que aun tenia.
------.------.----.-- •••---.---.---.-----
Convirtio con furia su corazon otrhora carmesi y feliz,
en un remedo de hojalata sin brillo
de filo cortante y peligroso...
y en esa larga noche de martirio, hizo votos perpetuos
de traicion y perversidad, anti amor, anti belleza.
De la candida y tierna mujer feliz y enamorada,
surgio una perversa mujer,
una siniestra ave fenix, con un corazon frio
una sonrisa donde el misterio oculta
un puñal malevolo y sin sentimientos.
¡ Solo es una mujer con corazon de lata !!!!.
♫ MARTHA LYDA MARULANDA RODRIGUEZ.♪

jueves, 5 de enero de 2012


UN CUENTOBuena suerte o mala suerte?

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado.
Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra.
El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:
-Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte?
Sólo Dios  lo sabe.

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido.
El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:
-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.

Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y calló al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:
-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

El hombre, otra vez lo miró y dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios  lo sabe.

Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:
-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios  lo sabe ...


 ¿Había sido buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quien sabe? Todo lo que a primera vista parece contratiempo puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañino. Así pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena y mala suerte, y le agradezcamos que todas las cosas se conviertan en bien para los que le aman.

Autor: Desconocido


LAS COSAS SUCEDEN ; CREE QUE TODO ES PARA Y POR TU BIEN ... PARA DIOS NADA ES IMPOSIBLE
Cuando cantó la culebra...

Cuando cantó la culebra,
cuando trinó el gavilán,
cuando gimieron las flores,
y una estrella lanzó un ¡ay!;
cuando el diamante echó chispas
y brotó sangre el coral,
y fueron dos esterlinas
los ojos de Satanás,
entonces la pobre niña
perdió su virginidad.

Ruben Dario

COMO TINAJA

En los días buenos,
de lluvia,
los días en que nos quisimos
totalmente,
en que nos fuimos abriendo
el uno al otro
como cuevas secretas;
en esos días, amor
en mi cuerpo como tinaja
recogió toda el agua tierna
que derramaste sobre mí
y ahora
en estos días secos
en que tu ausencia duele
y agrieta la piel,
y el agua sale de mis ojos
llena de tu recuerdo
a refrescar la aridez de mi cuerpo
tan vacío y tan lleno de vos.

GIOCONDA BELLI

TU SONRISA ( MERCEDES PASTOR )


TU SONRISA ( MERCEDES PASTOR )

                 

TU sonrisa     ( dedicado a Colin Firth )
es como el agua  cristalina
que viene del manantial
llenando mi corazón de una
intensa emoción.


Tu sonrisa
es tan ardiente que
echa chispas de amor
brotando de tu interior.


Tu sonrisa
es un instante fugaz
ordenando la armonía
con la que quiero recibir
los días



Tu sonrisa
es como la espuma de los mares
que trae el amanecer y que no
se lleva tampoco el anochecer


Mercedes Pastor
5 enero 2012

TUS DEDOS ERAN LOS CULPABLES POR LUISA GARCÍA


TUS DEDOS ERAN LOS CULPABLES POR LUISA GARCÍA

Tuve miedo de una lágrima fosilizada
que se acomodó a mi lado, después de descender
lagrimar abajo huyendo de la avaricia de sus ojos
era una antigua lágrima rezagada, polvorienta
de martirios y angustias desmenuzadas
en pantanosos caminos escarchados
entre escarpadas mariposas
y sufridas espinas ocasionales
ya desposeías de fragante flor.
Tuve miedo, y se me congeló en el pecho
mordiéndome los senos
que crujieron junto a mis huesos
a punto de abrumarse con su desnudez.
Y ahí llegó su mano calladamente
reptando por mi piel silenciosa
con aroma de deseos improbables.
Sutil se adueñó, de la puntas gráciles
y saboreó su sabor a vainilla
paladeando su erizamiento
se apropió de su escalofrío
y en su mirada vi, la corona humedecida
por sus cálidos labios palpitantes.
El miedo, que habitaba, en el triángulo
después de descender por mi mejilla
y recorrer los trillos imantados de mi cuerpo
ya chorreaba, ya era un río, ya formaba lagos
recuperada la vida, se apeciguaba.
Tus dedos eran los culpables
tus dedos y tu boca
y tu saliva
y tu lengua
el empeño de salvarme de una lágrima
fosilizada e intrusa
que llegó para recordarme todas las felonías
sufridas por mi alma en los días tristes
de mi vida inconclusa.

LUISA GARCÍA
04-01-12

miércoles, 4 de enero de 2012

LOS HERALDOS NEGROS César Vallejo

LOS HERALDOS NEGROS César Vallejo
(Perú, 1892-Paris, 1938)

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!

AÑO NUEVO POR LUISA GARCÍA


AÑO NUEVO POR LUISA GARCÍA

Intenté ponerle bridas a los sentimientos
cortar las riendas de las palabras y los dolores
anudarles a los cuellos corbatas de colores
vestir los caminos de pétalos y amores.
Icé la bandera de las gráciles simprevivas
cobijando estrellas en mi pecho, encendidas
lloviznas de candores en las letras con caricias
abrazadas a las almas, tras temores, escondidas.
No deseaba que ante las blancas alboradas
cabizbajas y dolidas las tibias miradas
poseyeran de los anzuelos las carnadas
que los desamores entierran con paletadas
Busqué con pericia todas mis humedades
cercené en trozos los sufrimientos y nimiedades
sepulté famélicos pensamientos y necedades
vistiendo con traje lentejuelado mis verdades
¡Ahora con resplandores encaminados a los albores
mis sentimientos concentrados sin mutilaciones
espantadas las penas que se esconden en los rencores
vuelan renovadas todas las palabras sin sinsabores
se fortalecen entre los besos retoñados las emociones!

LUISA GARCÍA
03-01-12

martes, 3 de enero de 2012

NI UN ABUSO MÁS de Hector Gil De Lamadrid,



NI   UN  ABUSO  MÁS



Es una rosa que crece silvestre.
Aromas suaves de infancia feliz.
Hasta que llega súbita la muerte.
De una candidez arrancada de raíz.


Por obra de un desalmado agresor.
Queda marcada una niñez cortada.
Por síndrome se acomoda al opresor.
Y así la denuncia queda silenciada.


Con el silencio llegan en tropel.
La sensación de culpabilidad.
Que las amenazas de un ser cruel.
Provocan deformación de la realidad.


Por eso es deber de todo ciudadano.
Prestar atención y estar alerta.
Para tender a estas criaturas la mano.
Que puedan encontrar una puerta abierta.


¡Ni un abuso más! Esa es la consigna.
Alerta todos juntos para que nunca más.
Se cierren las puertas a una vida digna.
Que el abuso sexual infantil no vuelva jamás.


© Héctor Gil De Lamadrid Orlando 2008
Queda prohibida la reproducción parcial o total
sin la autorización previa del autor.

Autorizo la difusión de este material para propositos
no comerciales ni de lucro. Solo para propositos de
crear y levantar consciencia sobre este mal social.