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viernes, 22 de junio de 2012




Soneto XLVI

Ojos y corazón luchan a muerte
por repartirse el triunfo de tu imagen.
Al corazón los ojos se la estorban
y el a su vez su potestad les niega.

Arguye el corazón que en el habitas
y que es arca cerrada a claros ojos,
en su defensa lo desmienten ellos
y afirman albergar esa hermosura.

Para deliberarlo se convocan
pensamientos al corazón cercanos,
y al fin su veredicto determina
lo que es del corazón y de los ojos.

Corresponde a mis ojos tu apariencia.
Tu amor profundo es de mi corazón.


William Shakespeare.