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jueves, 19 de julio de 2012



Lala Garcia
Soberbia, no es

Una locura que se viste de santa ramera
y sube a la catedral por las viejas escaleras
La versión filosofal de unos besos sin decencia
robados en la esquina de un zaguán, sin resistencia
Un equinoccio, un espejo sin alma y una grieta en pleno himeneo
son las partículas de un quebranto de nostalgia ante la realidad que nos ha robado mucho más que la esperanza
Manchas de sangre debajo de una falda clara
y un rostro de ángel que descubre que volando hacia el sol perdió sus negras alas
Un manoseo que aparenta ser caricias sin deseo sobre el cuerpo virginal de un intento
Un grafema envuelto en absurdas metáforas buscando erigir un altar a tanta falacia y pleonasmos de hojarasca
Un suspiro altivo, una mirada extraviada, una utopía
un conato de orgasmo al despuntar el alba
Y yo...
Vuelvo a perder la cordura entre los rieles fríos y las verbenas muertas
Vuelvo a intentar agarrar con mi lengua las corrientes turbias de una sonrisa sin sistema
Vuelvo corriendo sin prisa por las colinas del desespero tratando de enmendar el himen roto de estos versos en desenfreno
Total, ¿para qué?
Total para nada
Seguiré mi curso como hasta hoy
como hasta nunca
como hasta siempre
Seguiré siendo la misma mujer a la que ustedes llaman poetiza
Esa que le importa un bledo lo que digan sobre ella las inmundas huestes sin verdad y sin vida


Viento Serena
(Lala©2012)