Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Victor Cruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Victor Cruz. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de julio de 2012



Poema CIL
de Victor Cruz, el Lunes, 30 de Julio de 2012 a la(s) 8:04 ·
Mis ojos lentamente empiezo a cerrar,
Y aquel manto azul me comienza a cubrir,
Los rayos del sol ya no pueden hablar.
Ya llegó el momento del azul vivir.
-
-
Y cierro los ojos, comienzo a volar,
Vuelo por verde jardín, tan lleno de paz,
Dónde veo tantas flores florecer,
Dónde escucho a tantas rosas suspirar
Dónde veo tantos colores nacer,
Dónde escucho tantas estrellas brillar,
Es allí dónde hay un cielo tan azul,
Es allí dónde está el palacio azul.
-
-
Sus puertas de zafiro lentas se abren,
Es un palacio tan perfecto en verdad,
Ubicado en el centro de azules valles,
Dónde hay tanto azul, el azul de verdad.
-
-
Ella está allí, tan bella, siempre la veo,
Y siempre tan hermosa, siempre la observo,
Su sonrisa, perfecta dama plateada,
Ahuyenta el gris, me regala el sonreir.
Sus ojitos, mi todo los adoraba,
Los adora; pintan de azul el vivir.
-
-
Siempre tu estás en el palacio azul,
Cada noche, te veo allí, siempre,
Siempre tu estás en el palacio azul,
Siempre en mi pensar estás presente,
Mi hada azul tu castillo es este.
-
-
Cada noche, en el palacio azul,
Tu, mi hada azul estás allí, siempre.
Cada noche en el palacio azul,
Mi dulce hada azul, tu estás siempre.
Y vive siempre allí, es sólo para ti.

sábado, 18 de febrero de 2012


Poema CXVIII de Victor Cruz
Una sonrisa, para ya sonreír,

Una sonrisa, para poder cantar,
Una sonrisa, para poder llorar,
Una sonrisa, para poder vivir.

Una lágrima, ya que te puedo oír,
Una lágrima, de poder ya soñar,
Una lágrima, de poderte escuchar,
Una lágrima, por poder ya reír.

Una lágrima, también una sonrisa,
Ninguna de ellas a la otra venció,
E incluso el llanto igualó a una risa.

Una lágrima, el dispuesto aceptó,
Y para ella guardó aquella sonrisa,
Cáliz de dulzura, todo lo valió.

jueves, 9 de febrero de 2012


Poema CXIII
de Victor Cruz, el jueves, 9 de febrero de 2012 a la(s) 6:11 ·
Altar que brilla, con brillo singular,
Un mármol blanco, tanto que resplandece,
Reflejo del sol, que dorado enceguece,
Cuál gota buscada, gota de cristal.
-
Un espejo, sin nada que reflejar,
Que sería mejor si desaparece,
Pequeña golondrina, que languidece,
Tiritando en el blanco hielo invernal.
-
Suspiro que nunca se llegó a escuchar,
Como en prisión de hierro se desvanece,
Madrugada dónde jamás amanece,
Y el Sol no quiere su corona tomar.
-
Pero, pese a todo, ahi sigue el blanco altar,
Y yo sigo frente a él, sigo inclinado,
En medio de la oscuridad, esperando,
Que florezca la rosa,tan pura y sin par,
-
Sólo quiero ser la espina que proteja,
Sus pétalos dulces, a la vez tan suaves,
Son tan preciosos, a la vez tan frágiles,
Sólo quiero ser la espina que proteja.
Flor de luz y esperanza sin igual,
Que nace en el sagrado y divino altar

sábado, 28 de enero de 2012

Poema CXII de Victor Cruz


En mesa de cedro juntas reposaban,

Dos hojas vacías, de blanco papel,

Junto con los que hicieron aparecer,

Suaves versos, lápices que descansaban.
En una se hallaba el tejido de un sueño,

La otra se llamaba: “Solo es mi deseo”,
La pluma del sueño se puso a decir:

“Mis versos perfectos, dignos de reinar,

Los tuyos ni en sueño podrán igualar”,

Con gran orgullo se puso a presumir.
“Escucha esto: A tu lado quiero vivir,

Es ese mi todo, todo mi soñar,

Mi ilusión sagrada es a tu lado estar,

Y que compartas conmigo mi existir”.
En una se hallaba el tejido de un sueño,

La otra se llamaba: “Solo es mi deseo”,

Entonces el otro lápiz lo miró,

Mientras en voz muy bajita murmuraba:

“Amigo, si usted tan sólo me dejara,

Decir lo que llevo”. Y entonces cantó:

En una se hallaba el tejido de un sueño,

“Tu sonrisa es sol, que alumbra con calor,

Más que a la vez nunca jamás sed dará.

Calidez con frescura regalará,

Olas doradas, y brisas de verdor.

Tu risa es canto de suave ruiseñor,

Melodía cuál jamás se escuchará,

Canto que un ángel, del cielo, cantará,

Verdadera pureza del corazón.

Solo es mi deseo, y es ver tu sonrisa,

Solo es mi deseo, es escuchar tu risa,

Solo es mi deseo, que toda tu vida,

Nunca pierdas tu risa, ni tu sonrisa”.

lunes, 9 de enero de 2012

Poema CX de Victor Cruz,


Poema CX
de Victor Cruz,
Árbol parado en el parque del silencio,
¿Por qué tan inmóvil, si se oye el soplar,
Suave murmullo, que pasó sin parar,
Montado en el alado y ligero viento?
¿Por qué tan callado, perdido en recuerdo,
Que vuela cual gaviota al cielo sin igual
De una noche azul, pero que no era oscura?  
Lejana, cuál espiar por la cerradura,
Ves un atisbo, que no puedes tocar.
Y la cruel distancia se hace un mar eterno  
Quita el soplo, cuál ataduras de hierro,  
Y ahoga aquel tierno suspirar.
Pero la noche continúa su andar,
Dejándome atado en este oscuro encierro,
Queriéndome hacer olvidar mi cordura,
Haciendo brillar a Esperanza y Locura,
De aquel sueño del cuál despertar intento.
El cielo nublado, no veo brillar,
Ninguna estrella, que me pueda alegrar,
Ya que el manto de Morfeo no hace efecto:
Pues ya no veo un paraíso perfecto,
Sólo la luz de un farol, tenue brillar,
Intenta imitar de una estrella hermosura,
Sigue tratando, no llegas a la altura,
Comedia falsa: no sabes imitar.
 En esta tardía hora es cuando creo,
Solo escucho al corazón, y callo al seso,
Pero esta vez ya no me deja de hablar.  
¿Al corazón, campeón contra Realidad,
Habrá vencido? ¡Eso no me lo espero!
Pues en mi corazón vive tu hermosura,
Y en mi alma descansa ya tu ternura,
No puedo cambiarlo, la derrota acepto.
-
Y aquella lágrima, lenta, ya cayó.
Y aquella sonrisa, desapareció.
¿Qué? ¿Cuáles?, Alguno entonces preguntó
Pero este papel ya no les respondió.
La tinta seca estaba, muda quedó,
La historia acabada silencio guardó,
El reloj de plata nunca más sonó,
El verso, el sueño… Todo ya acabó.